La inflación seguirá en ascenso, los datos del Indec son "irrelevantes", el cuadro energético encarnará un "desafío" este invierno y los acuerdos salariales serán sólo "temporarios", con más "indexaciones" antes de fines de año. Más aun, el país no está preparado para la desaceleración económica global que comienza a registrarse. Ese es el consenso de los últimos reportes de Morgan Stanley, Credit Suisse y Lehman Brothers, la consultora Eurasia Group y un par de expertos con amplia experiencia en Wall Street, según una nota publicada en el diario La Nación.
Para Daniel Volberg, de Morgan Stanley, lo más relevante es la posición local frente al mundo. "Sospechamos que la Argentina está mal preparada para lidiar con el impacto de una economía global desacelerándose" en unos meses, evaluó.
Según su último reporte, de la semana pasada, el dólar se apreciará, mientras que el real brasileño se depreciará, al aumentar la presión sobre el tipo de cambio local. Tras plantear ocho escenarios posibles, Morgan Stanley estimó que el valor real del peso "está listo para una fuerte apreciación" -con lo que coincide Lehman Brothers- y que las autoridades buscarán evitarlo con "una aguda depreciación del tipo de cambio nominal", que podría dejarlo en entre 3,35 y 4 pesos por dólar, "con riesgos significativos de una reducción del crecimiento y de una inflación en alza".
Para Volberg, la inflación se encuentra cerca del 20% anual y, dadas las pujas salariales, podría trepar al 25% este año, por lo que "una segunda ronda de aumentos salariales podría mostrar a la Argentina con la inflación más alta de la región, con cerca del 30 por ciento".
El experto en América latina de Eurasia Group, Daniel Kerner, coincide en que las negociaciones salariales se reabrirán en cuestión de meses. "Enfocarse solamente en el período de marzo-abril podría ser engañoso, desde que las demandas de los sindicatos continuarán a lo largo del año", explicó, como pasó a fines de 2007, "cuando más de 2,5 millones de trabajadores recibieron un bono anual especial para compensarlos por la inflación más alta".
La economista de Credit Suisse Carola Sandy también contrastó la inflación "publicada" por el Indec y la real cotejable en el país, en un newsletter del centro Interamerican Dialogue.
"Antes esperábamos que a lo largo de los meses siguientes el Gobierno acortaría gradualmente la brecha entre las proyecciones inflacionarias «real» y «publicada». Sin embargo, los datos publicados el 7 de febrero sugieren que el Gobierno no está dispuesto a hacerlo en el corto plazo", con lo que se ampliará la brecha entre ambas realidades.
Más relevante, Sandy alertó que, dada la polémica sobre la "credibilidad" de las estadísticas oficiales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría retirar a la Argentina de la lista de suscriptores al Estándar Especial de Diseminación de Datos (SDDS).
"Semejante movida por el FMI sería un golpe para la imagen internacional de la Argentina [que, según se dice, la Presidenta Cristina Kirchner quería reconstruir] y podría demorar el retorno de la Argentina a los mercados financieros internacionales", detalló.
Desde Lehman Brothers, el argentino Guillermo Mondino aclaró un punto central: el fuerte crecimiento se extiende y espera que el Ministerio de Economía "intentará mantener el crecimiento de la demanda". Pero también explicó que la oferta no puede seguirle el ritmo, "alentando la inflación", que estaría cerca del 20 por ciento anual.
Y para controlar la situación, argumentó, el Gobierno "apeló a un número de distorsiones macroeconómicas que, aunque exitosas temporariamente, crean un clima de negocios muy negativo". Más aun, expuso que "2008 promete ser un año decisivo en este frente", con las políticas oficiales "por ser puestas a prueba en los próximos meses".
Por su parte, uno de los portales económicos más respetados y leídos de este país, RGE Monitor, incluye un apartado sobre la "irrelevancia" del índice oficial de la inflación argentina que difunde el Indec. Líneas más arriba, se pregunta si se blanqueará "la indexación de facto de los salarios".
En ese portal también aparece una columna de otro argentino, Joaquín Cottani, que tiempo atrás trabajó para Lehman Brothers y ahora se desempeña como consultor de LatinSource, una referencia para decenas de bancos internacionales.
Allí define a los miembros del Gobierno como "neófitos económicos" que están cerca de "matar a la gallina de los huevos de oro", por los exportadores agrícolas, mientras que la inflación elevada, añadió, resultará cada vez más "costosa de erradicar".
Wall Street empeora su visión sobre la Argentina
La etapa de espera y estudio de Wall Street sobre la Argentina bajo el mando de Cristina Kirchner comienza a quedar atrás. La difusión de los últimos reportes de bancos de inversión muestra que los analistas se muestran más cautos, o incluso pesimistas, sobre la realidad económica.