Polémica en torno al nuevo índice que dará el INDEC

A un año del inicio de la manipulación de los índices oficiales, el Indec enfrenta una nueva prueba. Dentro de diez días se conocerá el índice de inflación del mes en curso, y el principal interrogante que se formulan los analistas es hasta qué punto el Indec está dispuesto a dilapidar la poca credibilidad que aún conserva.

Analistas creen que este mes podría profundizarse la brecha entre la inflación oficial y la real Foto: web
Analistas creen que este mes podría profundizarse la brecha entre la inflación oficial y la real Foto: web

Desde que en enero de 2007 se produjo la intervención del  Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) por parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la política del organismo fue informar una inflación mensual inferior en por lo menos una décima a la del mismo mes del año anterior, de manera de que las estadísticas oficiales reflejaran una desaceleración del costo de vida. Las únicas excepciones en doce meses fueron agosto de 2007 (que registró la misma inflación que agosto del 2006: 0,6%) y noviembre de 2007, que tuvo un alza del 0,9% contra el 0,7% del mismo mes del año anterior.

Pero ahora la tarea que tiene por delante el Indec es más delicada, ya que la inflación oficial de febrero de 2007 fue del 0,3%, con lo que, si quiere seguir mostrando una desaceleración interanual, tendría que doblar la apuesta y publicar que en un país en el que los consumidores enfrentan a diario aumentos en casi todos los productos y servicios, para las estadísticas oficiales prácticamente no hubo inflación, publica el diario La Nación.

"Febrero del año pasado ya tuvo un índice polémico, con lo que no resultará tan fácil que este mes el Indec informe una baja interanual, aunque sea de sólo una décima, ya que la brecha entre la inflación oficial y la real sería muy grande", advirtió la economista María Castiglioni, del estudio Castiglioni, Tiscornia & Asociados, que proyecta para este mes una inflación real cercana al 1,2 por ciento.

Tradicionalmente, febrero es un mes que muestra una desaceleración de la inflación, como producto de una baja de carácter estacional en el turismo que impacta en el rubro esparcimiento.

Este mes, además, la baja sería más sensible debido a que en febrero la temporada turística registró una fuerte caída en materia de turistas frente a enero, lo que obligó a muchas agencias de turismo, hoteles y restaurantes en la costa atlántica a profundizar las tradicionales bajas en los precios.

Sin embargo, los analistas independientes destacan que esta baja en el rubro esparcimiento se vería más que compensada por los aumentos en otros productos y servicios. A la cabeza de la preocupación por los incrementos del mes figura la carne, que en las primeras tres semanas de febrero acumula una suba del 10 por ciento. La carne vacuna no es un producto más y tiene un peso de casi el 5% en el índice de precios al consumidor (IPC), que informa todos los meses el Indec.

A este aumento se suman el incremento netamente estacional del rubro educación, impulsado por las subas en los útiles escolares, y las alzas en algunos servicios privados no regulados, como los alquileres y las cocheras, que a pesar de acumular incrementos del 20,3 y 9,2%, respectivamente, en los últimos doce meses todavía no parecen haber encontrado su techo.

"La inflación se sigue acelerando por un efecto inercial, y los efectos positivos del control del gasto que está impulsando el Gobierno sólo se verán a partir de abril o mayo. En nuestro caso, para todo el año proyectamos una inflación real que será entre tres y cuatro puntos inferior a la de 2007, como producto de la política fiscal más contractiva, con lo que 2008 terminará con una suba del 15% en el costo de vida", explicó Osvaldo Cado, economista de la consultora Prefinex.