El plan anticrisis anunciado anoche por el gobernador Jaque tiene una característica básica: está destinado a sostener la oferta, independientemente de la demanda. En buen romance: en nombre de la crisis se busca asegurarle la rentabilidad a los productores, independientemente de lo que ocurra en los mercados.
Desde el punto de vista político uno podría comprenderlo. Los productores no tienen a quien venderle su producción y lo poco que les compran es a precios muy bajos. Y el gobernador tiene que responder a su electorado.
Pero, ¿en qué contexto de mercado se toman estas decisiones?
En principio, aclaremos que este año hay una súper producción de la mayoría de las frutas y hortalizas que se producen en la provincia. Este exceso de producción se registra a nivel mundial. Fue un año climático muy favorable y hay récord de producción en la mayoría de los países.
Con esto queremos dejar en claro que, sin crisis internacional, igual hubiera habido problemas de precios. La crisis le agrega dos elementos adicionales: menor demanda y expectativas deflacionarias. Los consumidores, en todo el mundo se han vuelto repentinamente amarretes y exigentes. Quieren que todo baje, sobre todo lo superfluo y nuestros productos, aunque no nos guste, no forman parte del consumo imprescindible.
Las medidas anunciadas deberán tener un mecanismo de instrumentación que interese a toda la cadena de valor, de lo contrario, fracasarán.
Los exportadores están atacados por dos frentes: sus clientes del exterior quieren menor precio porque sus clientes se lo piden y porque los países competidores están inundando el mercado de productos. ¿Cuánto hay que darle al industrial o exportador para que le interese pagar los precios mínimos fijados por el gobierno?
Los industriales le agregan otro elemento complejo: en el último año el precio de la energía les aumentó más del 60% y en el caso del gas les acaban de notificar subas de hasta el 50%. Mayores costos de producción en un mercado con precios en baja. ¿Podrán pagar los precios mínimos fijados por el gobierno?
No hay plan productivo que pueda funcionar de espaldas a los mercados, les guste o no les guste. Se ha perdido el tiempo. No hubo ninguna acción tendiente a fomentar la asociatividad con herramientas de financiamiento moderno para que los propios productores accedieran a los mercados.
El plan de Jaque no contempla la actual cadena, en la cual los productores están alejados de los mercados. Deberán ser muy creativos para incentivar a dicha cadena. La visión sólo sobre la oferta deja muchos flancos débiles y no se ven soluciones rápidas. Estamos en enero y con la fruta sin vender.
Plan Jaque: con la mirada puesta en la oferta
El Plan anticrisis anunciado anoche por el gobernador está sesgado con la mirada puesta en oferta, ignorando la realidad de los mercados y la de los demás participantes en la cadena de valor.