Los datos aportados ayer por el ministro Cerroni a la prensa dejan unas cuantas dudas que deberán ser esclarecidas en base a las explicaciones que el funcionario proporcione en la Legislatura provincial.
La primera duda surge de la pauta de crecimiento e inflación. Siempre en la provincia han tenido la costumbre de copiar las pautas establecidas en el presupuesto nacional. Salvo el último que elaboró el ministro Gallego, el resto siempre copió la misma pauta.
Hoy se hace un cálculo de recursos pensando en un crecimiento de la economía del 3,8%, lo que, a la luz del ritmo actual y las expectativas, estaría más cercano a cero. Incluso, casi no podría computarse arrastre estadístico por el mal desempeño que presentará el tercer trimestre.
Esto implicaría que se está sobreestimando la pauta de ingresos y se pueden generar problemas a futuro. Es que el contexto ha cambiado y ya no se puede presupuestar creyendo que las partidas crecerán. Hoy se debe pensar que disminuirán , si se quiere hacer un presupuesto que refleje un programa de acción realista y no un manifiesto político de buenas intenciones.
Tampoco la pauta de inflación del 8% se compadece con la realidad. Más allá del verticalismo del gobierno, las estimaciones privadas calculan que, por la inercia inflacionaria, amortiguada por la recesión, la inflación podría estar en un 15%. Hay que tener en cuenta que estamos muy cercanos a salir de una brutal expansión para entrar en una estanflación (recesión con inflación). Esto puede afectar no sólo los ingresos, sino que también puede hacer crecer los egresos.
Con respecto a los presupuestos por jurisdicción queda una duda acerca de cómo se compone el incremento en la Dirección General de Escuelas. Si es porque se le han sumado los presupuestos de construcción y reparación de escuelas, o hay otras razones. Tampoco figura en forma explícita la previsión de las partidas que se recibían de la Nación para complementar salarios docentes (incentivo).
Queda el tema más complejo y es el referido a la previsión de aumentos salariales. El año pasado los estatales se quejaron porque al preverlos en el Presupuesto no se daba espacio a la paritaria. Ahora anuncian que se movilizarán porque no aparece dicha previsión.
Lo cierto es que el presupuesto que se aprobará deberá ser modificado para incluir los aumentos salariales, si es que finalmente se acuerdan.
Por ahora, el proyecto presentado no parece muy realista y es candidato a tantas modificaciones que será muy difícil su seguimiento, pero es muy probable que la variable de ajuste sean las obras públicas, como este año en el que sólo llegarán a concretarse algo más del 50% presupuestado.
Si se quiere que la inversión sea un motor para salir de la recesión, deberían ajustarse otros gastos y no, precisamente, los únicos que podría amortiguar la crisis.
Presupuesto 2009: proyecto poco realista
Las pautas presentadas contemplan expectativas de crecimiento y de inflación que no coinciden con los pronósticos más serios.