El gobierno alemán pospuso la decisión de otorgar las ayudas financieras solicitadas por la automotriz Opel, filial de la ruinosa General Motors de Estados Unidos, comunicó hoy el Ministerio de Economía.
Según la información, el gobierno tiene previsto continuar en enero las conversaciones con el fabricante automotor y esperar el desarrollo de la situación de la casa matriz estadounidense.
En un principio se dijo que la canciller germana, Angela Merkel, se expediría al respecto antes de Navidad.
Opel estima que precisa una garantía estatal de más de 1.000 millones de euros (1.400 millones de dólares) para seguir operando en caso de que GM se declare en bancarrota.
El gobierno quiere ayudar a la empresa, pero para ello exige garantías de que el dinero del contribuyente alemán no acabe en las arcas vacías de GM en Detroit.
Dos informes de estudios jurídicos llegaron a la conclusión de que es imposible cumplir estas condiciones desde el punto de vista legal. Un tercer informe está siendo confeccionado por encargo.
La Adam Opel GmbH es subsidiaria al cien por cien de GM y tiene lazos estrechos con la central en Detroit desde hace décadas.
También exigen el Estado federal y los estados en los que están radicadas las plantas de Opel -Hesse, Renania del Norte-Westfalia, Renania Palatinado y Turingia- mayor información sobre los planes concretos de inversión de los créditos frescos en investigación y desarrollo.
En caso de que Opel solicite oficialmente los avales, el gobierno tiene previsto actuar con celeridad, aseguró a los directivos de la compañía la canciller Merkel. Opel insiste que las garantías serán necesarias sólo en caso de que quiebre GM y se corte el flujo financiero de Estados Unidos.
Gobierno alemán pospone decisión de ayudas a automotriz Opel
Según la información, el gobierno tiene previsto continuar en enero las conversaciones con el fabricante automotor y esperar el desarrollo de la situación de la casa matriz estadounidense.