La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de producir una profunda baja de la tasas de interés de referencia, para dejarla flotando entre 0 y 0,25% es un reflejo del nivel de recesión en el que está cayendo la economía norteamericana.
Pero este nivel tan bajo es una muestra de que hay que buscar otros mecanismos. “Estados Unidos se quedó sin municiones” dijo horas después Barak Obama, el presidente electo, con una definición tan contundente que da marco adecuado al entorno en el que se mueve la economía del mundo.
En los últimos años, la Reserva Federal utilizó la tasa de interés como mecanismo para manejar los flujos monetarios. Cuando la economía se aceleraba y había riesgos de inflación, se recurría a aumentar las tasas, con la idea de hacer crecer el ahorro y desestimular el consumo, que en la mayoría de los casos se manejaba a través de créditos.
Al contrario, cuando la economía comenzaba a paralizarse, bajaban la tasa para desestimular el ahorro y estimular el consumo. En estos movimientos, le traían dolores de cabeza al resto de los países.
Una rebaja de la tasa de interés, en el nivel más bajo posible, solo tiene antecedente en Japón, que la tuvo en cero y debió soportar una recesión de 10 años en la década de los `90.
Esta tasa tan baja ya está produciendo una devaluación del dólar frente al euro y al yen y se comienza a notar en el resto de los países. Siempre que esto ocurre, suelen aumentar los precios de las materias primas industriales y agrícolas que cotizan en dólares.
Por ahora no hubo reacción en estos mercados porque se mantiene expectativas de menor demanda y deflacionarias, pero habrá que esperar la reacción en las próximas semanas.
Ben Bernanke, el presidente de la FED, ha dicho va a inundar el mercado de dólares, y revisando el sitio de la Reserva Federal, se puede comprobar que entre septiembre y noviembre la base monetaria creció un 68%. Con tantos dólares inyectados la economía no reacciona y es probable que la moneda norteamericana vuelva a devaluarse, aunque no aparece un riesgo inflacionario, por ahora.
Evidentemente, el problema de EE.UU. es de confianza y no se recupera solo emitiendo moneda. El nuevo presidente tiene claro el panorama. Cuando habló de quedarse sin municiones, se refería a herramientas monetarias. Ahora, deberán recurrir a la creatividad y una forma de gobierno que restablezca liderazgos y recupere la confianza. Bernanke ya usó la bala de plata, ahora depende del liderazgo político.
Ante este panorama, difícilmente Obama pueda hacer un gobierno revolucionario, como suponen algunos progresistas
Estados Unidos usó la bala de plata
La rebaja de las tasas a los niveles más bajos de la historia muestra que la Reserva Federal agotó las herramientas monetarias para intertar sacar a la economía de la recesión, producida por una pérdida de la confiaza.