Las empresas con deudas impositivas y previsionales tendrán hasta diez años de plazo para regularizar su situación ante el Fisco, según anunció este mediodía el jefe de Gabinete, Sergio Massa.
Esta medida forma parte del plan que ayer anticipó la presidenta Cristina Kirchner, que incluye una moratoria impositiva y previsional "que tal vez sea la más importante en la historia Argentina", destacó Massa.
En una conferencia de prensa desarrollada en la Casa Rosada, el funcionario sostuvo además que, con esta decisión oficial, las empresas podrán acceder a un anticipo y 120 cuotas mensuales para cumplir con sus obligaciones fiscales.
Massa afirmó este mediodía que los proyectos que se enviarán hoy al Parlamento tiene como "objetivo central mantener el nivel de actividad y de empleo, y sostener de la fortaleza de la economía".
"La decisión es enviar un proyecto que tiene como característica ser un puente para distintos sectores de la sociedad", dijo el funcionario en conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.
El jefe de Gabinete aseguró que el paquete de medidas que se envía al Congreso tiene "como centro a los trabajadores".
"Estas medidas les permitirán acceder a los trabajadores al derecho de seguridad social, acceder a obra social, al seguro de riesgo de trabajo, y el derecho a la expectativa a la futura jubilación a partir del blanqueo", explicó Massa.
El jefe de Gabinete precisó, en ese sentido, que los empleados tendrán la "posibilidad del reconocimiento de muchos años, hasta 60 meses, de empleo en negro, no registrado".
Massa aseguró que las medidas apuntan a "mejorar" las condiciones desde el punto de vista de "obligaciones impositivas y laborales" para las empresas con el objetivo de "generar puestos de trabajo".
Comenzó exponiendo aspectos de la nueva moratoria impositiva.
La repatriación de capitales es una de las claves en la propuesta oficial.