Francia está dispuesta a salir al rescate de sus bancos en apuros, pero para ello el Estado debe disponer ante todo de los medios de supervisión, señaló hoy en la Asamblea Nacional el primer ministro, François Fillon.
"Luego será necesario renovar la cúpula directiva, si la situación así lo requiere", añadió. Quien no observe las reglas mínimas de la prudencia tampoco podrá contar con el Estado, añadió, para agregar que el Estado se reservará el derecho de vender su participación, en lo posible con ganancia, como sucedió con la empresa Alstom.
Un buen ejemplo de ello es el caso del banco franco-belga Dexia, cuya cúpula dirigente fue renovada, y donde el Estado francés se aseguró una minoría de bloqueo. En este caso, el Estado creó una "estructura jurídica" para tales medidas de saneamiento. "A fin de que tal estructura pueda disponer de todos los capitales necesarios para las intervenciones que se justifiquen en el futuro, el gobierno solicitará la garantía explícita del Estado", sostuvo Fillon.
Fillon además defendió la política presupuestaria de su gobierno. "Está adaptada a la crisis, y no es ni descuidada ni restrictiva", señaló. "No intentaremos compensar las pérdidas originadas por la crisis mediante el aumento de impuestos", aseguró. El Estado no incrementará sus gastos, dijo.
París pone condiciones antes de salir al rescate de bancos
Así lo dispuso el primer ministro François Fillon. Fillon además defendió la política presupuestaria de su gobierno. "Está adaptada a la crisis, y no es ni descuidada ni restrictiva", señaló.