El caos en las bolsas y el temor de que se produzca una corrida bancaria generalizada obligó a los ministros de Finanzas europeos a reunirse en Luxemburgo para estudiar una ampliación de la garantía de los depósitos bancarios a 100.000 euros (135.000 dólares), mientras Brasil otorgó nuevos poderes al banco central para salvar a sus bancos en problemas.
Rusia anunció por su lado créditos por hasta 26.700 millones de euros (36.000 millones de dólares) a los principales bancos rusos y negocia ayudar a Islandia a salvar sus bancos, que representan ocho a nueve veces el PIB islandés.
Al borde de la quiebra, Islandia nacionalizó el martes el segundo banco del país, Landsbanki, e inyectó un crédito de 500 millones de euros (678 millones de dólares) en el principal banco del país, Kaupthing. El tercer banco islandés, Glitnir, fue nacionalizado la semana pasada.
Irlanda, Grecia, Alemania, Dinamarca, Portugal e Islandia han garantizado los depósitos bancarios de particulares, en algunos
casos por montos ilimitados.
"Debemos restaurar la confianza en el sistema bancario a nivel europeo", dijo el ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan, al llegar a Luxemburgo, confirmando que está "a examen" elevar las garantías de los depósitos de los actuales 20.000 euros a 100.000 euros.
El presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, anunció el lunes de noche que desde ahora la institución podrá comprar las carteras de crédito externas de bancos brasileños en dificultades.
Brasil también anunció que utilizará parte de sus reservas internacionales de 207.000 millones de dólares para financiar operaciones de crédito a bancos brasileños.
Las golpeadas bolsas vivían otro día en la montaña rusa, y algunas subieron brevemente antes de volver a caer una vez más tras los desplomes del lunes.
La crisis, que se está profundizando y zarandeando a ahorristas comunes, condujo a los gobiernos de la UE a prometer que protegerán a las instituciones financieras "a través de la inyección de liquidez proveniente de los bancos centrales, o a través de medidas específicas sobre algunos bancos o de dispositivos reforzados de protección de depósitos".
El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordoñez, llamó el martes a la calma y aseguró que "nada pone en riesgo el ahorro de los españoles".
La reunión en Luxemburgo, que equivale a un consejo de guerra para luchar contra el huracán que azota al sistema financiero mundial, reúne a los ministros de Finanzas de los 27 países de la UE.
"Tomaremos todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad del sistema financiero", dijo Jean-Claude Juncker, que preside el grupo de ministros de Finanzas de los 15 países que comparten el euro.
El desplome de las bolsas el lunes era atribuido en gran parte a la falta de un frente europeo unido, así como el paquete de rescate del banco hipotecario alemán Hypo Real Estate por 50.000 millones de euros (68.000 millones de dólares).
La cumbre de las cuatro mayores potencias económicas del continente el sábado en París (Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia) terminó sin medidas concretas, dejando en los mercados el sentimiento de "sálvense quien pueda".
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo que la institución seguirá inyectando dinero en el sistema bancario "durante el tiempo que sea necesario" para ayudar a los bancos a superar la crisis.
El BCE inyectó el martes 50.000 millones de dólares (37.000 millones de euros) en el mercado interbancario, pero dijo que la demanda de los bancos más que duplicaba esta cifra.
En Washington, el Tesoro aseguró que actuará con presteza para implementar el paquete de rescate financiero por 700.000 millones de dólares aprobado el viernes por el Congreso.
Gobiernos intentan proteger a ahorristas y bancos del pánico financiero
Varios gobiernos del mundo preparaban este martes medidas de emergencia para proteger a los ahorristas, inyectar confianza en los bancos y salvarlos de un éxodo potencialmente catastrófico.