El Gobierno de Brasil autorizó hoy al banco estatal Caixa Económica Federal a comprar acciones de empresas constructoras con problemas de liquidez, en un esfuerzo por evitar la paralización de obras en marcha en el país.
La decisión forma parte de una Medida Provisional publicada hoy en el Diario Oficial con la firma del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y explicada por el ministro de Hacienda, Guido Mántega, en una rueda de prensa en Brasilia.
La Caixa ha sido autorizada a constituir una empresa propia para participar en el mercado inmobiliario y capitalizar las constructoras que han perdido fuentes tradicionales de financiación, explicó el ministro.
"Esta medida tiene el propósito de reforzar el sector de la construcción y de habitación, para que éste continúe teniendo el comportamiento de los últimos tres años", como polo dinámico de la economía, dijo Mántega.
La construcción civil ha experimentado un fuerte crecimiento en todo el país, impulsada hasta hace pocas semanas por la abundante disponibilidad de crédito a largo plazo.
El año pasado esas empresas tuvieron una capitalización "espontánea en el mercado", gracias a emisiones de acciones y papeles comerciales en la Bolsa de Sao Paulo, destacó.
"El punto ahora es que con esta crisis podríamos tener una interrupción o disminución de ese flujo, lo que podría ser un problema para dar continuidad a proyectos ya iniciados" y que son importantes para mantener el nivel de actividad económica, explicó el ministro.
Grandes empresas del sector de construcción civil e inmobiliario han registrado en las últimas semanas las mayores pérdidas en la bolsa paulista.
El martes, durante una audiencia en el Congreso, Mántega dijo que el Gobierno aumentará el flujo de fondos hacia este sector, incluyendo unos 1.500 millones de dólares equivalentes, destinados a capital de giro de las empresas constructoras que sufren restricciones del crédito bancario.
La construcción civil genera muchos empleos y compras de materiales y equipos producidos en Brasil, aunque demanda hoy tan sólo entre el 3 y el 4% de la cartera de crédito del país, según el ministro.
Brasil también auxilia al sector inmobiliario
El Gobierno de Brasil autorizó hoy al banco estatal Caixa Económica Federal a comprar acciones de empresas constructoras con problemas de liquidez, en un esfuerzo por evitar la paralización de obras en marcha en el país. La Caixa ha sido autorizada a constituir una empresa propia para participar en el mercado inmobiliario y capitalizar las constructoras que han perdido fuentes tradicionales de financiación.