Sostienen que "no hay que proteger a la industria"

El economista José Luis Espert sostuvo que la industria ha estado históricamente protegida y que la crisi que vendrá afectará también a todos los demás sectores económicos.

Foto: Gerardo Gomez/MDZ
Foto: Gerardo Gomez/MDZ

El economista José Luis Espert sostuvo hoy que el gobierno no debe proteger a la industria. Fiel a su estilo polémico, el economista dijo que “el hombre es un animal de costumbre y, por lo tanto, la industria también”

En una nota de opinión publicada hoy viernes en el portal  lanacion.com que “el desarrollo de nuestra industria se hizo al calor del proteccionismo arancelario que programaba la CEPAL”.

Espert sostuvo en su columna de opinión que “históricamente nuestros gobiernos le agregaron un arsenal de medidas para que las exportaciones de alimentos fueran mínimas”


En su crítica a las medidas del gobierno para proteger a la industria, el economista sostiene que todas estas medidas “han generado una industria que rechaza la competencia y se la pasa pidiendo  subsidios explícitos del Estado”.

Espert aclara que su posición de ninguna manera pretende convalidar “los mamarrachos de atrasos cambiarios alucinantes que han generado los Martínez de Hoz, los Cavallo y ahora los Kirchner”.

El economista reflexiona acerca de “no hay argumentos para proteger a la industria más de los que ya está, porque el mismo enfriamiento de la demanda impedirá el cuco de la invasión importada”.

Por otra parte, Espert afirma que “el frío de la actividad económica que está alumbrando, no solo afectará a la industria, sino también al agro y al resto de las actividades productivas” y asigna a la “capacidad de lobby” de la industria la posibilidad de conseguir protección.

Espert finaliza su nota culpando la crisis industrial al atraso cambiario emergente, no de la crisis internacional, sino “del tsunami provocado por el desastre fiscal, energético y de salarios que los Kircher han causado en el último lustro” y afirma que la UIA nada dijo al respecto porque “estaba haciendo su veranito de economía cerrada y demanda inflada.