Temores de recesión llevan a la Unión Europea a actuar

Sarkozy ya se adelantó a posibles conclusiones, prometiendo a la industria automotriz francesa 400 millones de euros para el desarrollo de vehículos de baja contaminación. Aprovechó para exigir que Bruselas imite este ejemplo para el conjunto de la industria automotriz europea.

Foto: EFE
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La fiesta duró poco, y el pánico volvió a apoderarse de las bolsas mundiales. Durante una reunión de crisis nocturna, los países de la Unión Europea acordaron hoy en Bruselas ofrecer ayudas no sólo a los bancos, sino también adoptar medidas para apuntalar la coyuntura y el empleo. "La crisis económica ya está aquí", sentenció lapidario y con toques de dramatismo el presidente francés Nicolas Sarkozy. Pero la Unión Europea no pudo aún adoptar pasos concretos.

Bien por el contrario, en la recta final de sus deliberaciones, los 27 líderes eurocomunitarios eliminaron de su resolución el proyecto de "respaldar a la industria". La nueva disputa de los socios europeos gira ahora en torno del alcance de los apoyos estatales a la industria.

Francia está pidiendo un "gobierno económico" de los países de la eurozona, lo que podría limar la independencia del Banco Central Europeo. Este "gobierno económico tan largamente esperado" comenzó con la reunión de crisis celebrada el pasado domingo en París para responder a la crisis financiera, expresó Sarkozy. Pero el gobierno alemán está pisando el freno, ya que en sus ojos, la cumbre de la eurozona fue un acontecimiento de carácter único, según se expresa desde la delegación alemana.

También quedó en claro que no habrá programas europeos para estimular la coyuntura europea. A cambio, la Comisión deberá proponer hasta finales de año "medidas para proteger la competitividad europea a nivel internacional". Sarkozy ya se adelantó a posibles conclusiones, prometiendo a la industria automotriz francesa 400 millones de euros para el desarrollo de vehículos de baja contaminación. Aprovechó para exigir que Bruselas imite este ejemplo para el conjunto de la industria automotriz europea. Los estadounidenses también salieron a respaldar a sus automotrices con 25.000 millones de dólares, señaló el mandatario francés.

París persigue el objetivo de no dejar mal parada a la industria europea frente a Estados Unidos, China e India. "La idea comienza a imponerse en Europa", dicen desde el gobierno francés. El creciente temor a recesiones también está haciendo tambalear bastiones liberales.

Las malas noticias se están desparramando como granizo sobre la economía real. El comercio teme que el consumo disminuya, la aeronaútica europea Airbus redujo sus planes de producción, Renault rebajó sus pronósticos, la empresa francesa de electricidad EDF elimina inversiones consideradas hasta hace poco como "estratégicas". Todo con el mismo pretexto de que se están cerrando las fuentes crediticias. La fuerte caída de las bolsas coincidiendo con el comienzo de la cumbre de la UE, hizo ver a los políticos que el dinero no está fluyendo con la facilidad que se creyó.

Para el banquero francés Dominique Barbet, los políticos europeos han hecho lo que debían para estimular al mundo de las finanzas, pero ya es demasiado tarde para que puedan impedir un frenazo al crédito. "Sin el plan habríamos tenido una depresión. Así las cosas, una recesión resulta mejor."

Hay que agregar a ello que en el mundo de las finanzas aún no se han desactivado todas las minas con potencial para explotar. El Fondo Monetario Internacional cree que los bancos ocultan más de los 1,4 billones de dólares declarados como incobrables. Los expertos estiman que en Estados Unidos los clientes de las tarjetas de crédito tienen alrededor de 950.000 millones de deudas acumuladas, y que buena parte de ellas son también incobrables. A ello se suman otras "bombas de tiempo" en forma de productos apalancados.

Así las cosas, para los líderes de la UE rescatar a sus bancos de la crisis financiera que las afecta, sigue teniendo prioridad. El próximo paso, el sábado venidero, será coordinarse con los estadounidenses. Pero Sarkozy no aflojará las riendas. Hasta finales de año presentará propuestas en Bruselas.