El dato de empleo ha sembrado todavía más de dudas unos mercados que siguen mirando con recelo el efecto de la crisis crediticia y que cada vez se muestran más preocupados por una posible recesión en Estados Unidos, publica esta tarde el economista.es.
Además de la caída de las bolsas, las primeras reacciones han sido en ese sentido, con los futuros sobre los tipos de la Fed apuntando a rebajas de medio punto en la próxima reunión para intentar que la economía levante cabeza.
Además, el petróleo se ha puesto a bajar con fuerza ante los temores de un descenso de la demanda como consecuencia de la crisis, mientras que el dólar ha vuelto a mostrar debilidad y la deuda ha ganado en precio y perdido rentabilidad.
Nada que no se esperara en cierto modo, aunque la incertidumbre sobre la gravedad de la crisis sigue muy presente. Porque lo que ha mostrado el dato de paro es que el sector privado ha perdido empleo por primera vez en años, mientras que la tasa del 5% de desempleo es la peor desde agosto de 2003. El dato de ISM no manufacturero, mejor de lo esperado, no ha calmado los ánimos.
"El temor a una recesión en Estados Unidos es lo que ha castigo a todos los mercados porque hasta ahora la clave de que se pueda mantener el consumo es el empleo. Si este dato es débil empiezan los nervios", dijo Susana Felpeto, analista de Atlas Capital.
Los mercados siguen muy mal en 2008
El paro de EEUU, que ha salido mucho peor de lo previsto ha golpeado con fuerza los mercados mundiales, y el Ibex 35 tras llegar a caer más de un 2%, ha conseguido salvar los 14.600 puntos en la subasta de cierre. El resto de plazas también ha registrado caídas, y el Nasdaq, por ejemplo, cae más de un 2,5%.