¿La muestra definitiva de que siempre fue un tocado? En su último partido como profesional, Roger Federer regaló un punto jamás antes visto con el que hizo deleitar -una vez más- a todos los amantes del tenis. Tan imposible como antirreglamentario.
En un inusitado golpe de derecha, el suizo metió la pelotita justo en el huequito que hay entre la red y uno de los palos de soporte de manera que la pudo hacer pasar del otro lado. Sí, ahí. En el ángulo. Increíble. Ni queriendo le salía... Bah, quizás a él sí.
Técnicamente, no terminó valiendo porque es como si hubiera quedado en la red. Y en efecto, no pasó por encima del contorno blanco de la red, sino por al lado. Pero...
Federer eligió despedirse del tenis jugando un partido de dobles junto a su amigo Rafael Nadal en el torneo amistoso de la Laver Cup.