Este año, Wimbledon arrancará el 28 de junio, una semana después de que el Reino Unido, si todo va según lo previsto, levante las restricciones por el coronavirus.
Según señaló hoy la organización de Wimbledon, la edición 2021 se disputará con capacidad reducida de público, aunque el número de espectadores no se decidirá hasta más adelante para intentar asegurar el máximo posible.
Las autoridades del All England Club anunciaron que "dadas las actuales circunstancias, el escenario más plausible es que se dispute el torneo con un número reducido de espectadores" en alusión a los casos de Covid-19 que se registran en el Reino Unido.
"Estamos trabajando para ser lo más flexibles posibles y poder responder a cambios de última hora que nos permitan aumentar o reducir la capacidad, antes y durante las dos semanas que dura el torneo", sostuvieron en un comunicado.
Por otro lado, los protocolos necesarios por la pandemia interrumpirán una serie de aspectos que se habían vuelto tradición en la competencia.
En primer lugar, el torneo confirmó que este año no habrá 'The Queue', la tradicional cola que se organiza en el parque de Wimbledon Park, donde la gente acampa incluso durante la noche para conseguir entradas a bajo precio.
En segundo, será obligatorio para todos los jugadores quedarse en hoteles, al igual que para sus equipos y para otros trabajadores esenciales como los jueces. Se rompe así la tradición que habían adoptado algunos tenistas de alquilar casas privadas en las cercanías del All England Club.
Por último, Wimbledon afirmó que el proyecto para la ampliación del predio, con la compra del campo de golf anexo, se ha retrasado y que como consecuencia la fase previa no se podrá disputar ahí hasta 2028.