Carlos Tevez caminó por la cornisa en el encuentro entre Boca e Independiente de Medellín. El Apache quiso aguantar una pelota pero la marca de Jesús Murillo, que hasta llegó a tomarlo del torso, lo llevó hasta el lateral derecho.
Allí, el argentino se violentó ante cada embate del cuerpo del defensor y le aplicó un codazo en el rostro. Jugada de expulsión clara. Sin embargo, el ecuatoriano Guillermo Guerrero consideró que se trataba de una jugada de amonestación y no pasó más de eso.