Daniele De Rossi ya vive definitivamente como un ex jugador de fútbol y el último fin de semana se dio un gusto que tuvo postergado por muchísimos años: ver el clásico de Roma desde la popular.
Claro que para poder presenciar el partido sin ser asediado por los fanáticos de su equipo, tuvo que disfrazarse y maquillarse, en un proceso que fue capturado por su esposa.
"Esto es lo que sucede cuando tu esposo decide infiltrarse en la curva sur para cumplir su sueño y ver el derbi. Perdimos una tarde entera, horas de maquillaje, traumatizamos a los niños, pero él era feliz como un niño", escribió Sarah Felberbaum.
A post shared by Sarah Felberbaum (@sarahfelberbaum) on Jan 29, 2020 at 4:55am PST