Máximo González y Horacio Zeballos no pudieron terminar su partido en la tercera ronda de Wimbledon por una lesión de González, quien se estiró para salvar una pelota y terminó en el piso, lo que le provocó una fuerte lesión muscular en la cara posterior de la pierna derecha.
González se repuso pero luego volvió a caer sobre el césped y y los médicos del torneo debieron levantarlo y acompañarlo hasta el banco.
Machi se mostró claramente dolorido y tuvo que ser atendido durante un largo tiempo en el suelo. Tras retirarse del partido, en el que los argentinos caían por 7-6, 3-6, 7-5 y 4-3 ante la dupla conformada por el holandés Rojer y el rumano Tecau, debió abandonar la cancha en silla de ruedas.
La única certeza es que sufrió una lesión muscular, por lo que deberán hacerle una resonancia y una ecografía para determinar la gravedad de la misma.
Diario Olé