Este jueves, la Albiceleste se entrenó en compañía de los pibes del conjunto nacional Sub 17, que clasificaron al Mundial de noviembre. Los chicos de Pablo Aimar hicieron de sparring en el entrenamiento de la Mayor y después de la jornada tuvieron su merecida recompensa.
Y como eran varios, hicieron una fila para ir pasando por el abrazo de la Pulga, capturado por uno de los fotógrafos de la AFA. El crack rosarino le puso toda la onda y cada uno se llevó su recuerdo.