El futbolista cordobés Paulo Dybala es uno de los pocos privilegiados que ha tenido, y aún tiene, la suerte de compartir equipo con los dos mejores futbolistas del mundo: Lionel Messi en la Selección argentina y Cristiano Ronaldo en la Juventus. En una entrevista con el diario El País, de España, la Joya contó cómo vive esa situación y, además, palpitó el duelo ante el Atlético de Madrid del Cholo Simeone y recordó su paso por la pensión de Instituto.
Con respecto a la llegada de Ronaldo a la Juventus, Dybala contó que "mis amigos me decían: 'Boludo tenés al mejor en la Selección y ahora te traen al otro mejor'. Yo les contestaba: 'Se equivocan. Es una ventaja para mí'. Los puedo estudiar todos los días. ¿Quién no quiere tirar una pared con los mejores? Estamos hablando de dos fenómenos, dos tipos que están uno o dos escalones por encima del resto. Se potenciaron, se hicieron bien el uno al otro".
"Tengo buena onda con Cristiano. Hablamos mucho, a veces nos quedamos charlando un rato largo... de la Selección, de la Juve, pero también de cosas que no tienen nada que ver con el fútbol. Y con Leo, también. La relación ha crecido mucho. Compartimos tardes de mate y tenemos un grupo en el que jugamos al truco en la habitación", agregó el cordobés sobre cómo se lleva con las dos estrellas mundiales.
Mañana, la Juventus recibirá en Turín al Atlético de Madrid del Cholo Simeone por la Champions League. Palpitando ese duelo, Dybala analizó que el Colchonero "cuando juega de local lo hace de una manera muy diferente a como lo hace de visitante. El año pasado, cuando fuimos al Wanda, jugó muy bien. En ningún momento fue un equipo defensivo, todo lo contrario. Fue un equipo agresivo, que luchó cada pelota y que nos atacó. En la vuelta acá nos esperábamos un equipo similar y no fue así. Los equipos del Cholo defienden bien, pero si cuidas el resultado te puede jugar en contra".
Por último, el mediapunta de la Vecchia Signora recordó su paso por Instituto de Córdoba y destacó el hecho de haber podido terminar la secundaria. "Terminé. Y lo agradezco. El estudio te da herramientas y eso es una obviedad porque es igual para todos. Pero, en mi caso, me permitía tener una vida normal, la de cualquier adolescente. Después tuve la educación de la pensión, en la que aprendés a limpiar tu habitación, a compartir todo. Eso es muy sano. El fútbol educa. Es una educación que puede parecer invisible, pero te enseña a respetar a tus compañeros, a cumplir horarios y a mantener una disciplina. Los sábados tenía partido y el viernes me tenía que ir a dormir temprano".