El Liverpool inglés, actual campeón de Europa, tuvo otra noche de sufrimiento en la Liga de Campeones, aunque en esta ocasión supo recuperarse a tiempo ante el Salzburgo austriaco para imponerse por 4-3 en el partido más espectacular de una jornada donde el Nápoles tropezó en Bélgica y brilló el madridista Achraf Hakimi.
En el Grupo E, el conjunto 'red' necesitaba resarcirse de su derrota inicial de hace dos semanas en San Paolo y parecía que lo conseguiría cuando firmó una primera parte demoledora. El senegalés Sadio Mané, el lateral Robertson y el egipcio Salah llevaban el delirio a Anfield con un 3-0 a los 36 minutos.
Sin embargo, el Salzburgo no se vino abajo y recuperó opciones con el gol antes del descanso de Hwang. El panorama cambió de forma inesperada tras el descanso cuando los visitantes, ante el asombro de la grada, empató en cuatro minutos a través de Minamino y Haaland, para abrir un nuevo escenario con el que nadie contaba.
Pero el campeón volvió a encontrar al egipcio Salah, que no desperdició una asistencia de Roberto Firmino en una jugada que empezó con un error de Szoboszlai y que terminó con las ilusiones del campeón austriaco.
Liverpool y Salzburgo se quedan con tres puntos, a uno del líder Nápoles que no pudo sacar partido a su triunfo inicial ante los de Juergen Klopp al tropezar en su visita al Genk belga. Los de Carlos Ancelotti no sacaron partido a sus ocasiones, sobre todo el polaco Milik, y se conformaron con un empate sin goles tras un discreto choque.
Además, en el Grupo F, el del FC Barcelona, el Borussia Dortmund se valió de una inesperada inspirada noche de Achraf para sacar el triunfo por 0-2 del estadio del Slavia de Praga y ponerse en cabeza junto con los blaugranas.
El conjunto checo, que venía de arañar un valioso punto en Milán en su estreno, no pudo hacer frente a los de Lucien Favre que se llevaron los tres puntos con un doblete del marroquí, cedido por el Real Madrid y que aprovechó dos sorpresivas llegadas desde atrás al contragolpe.