El ex capitán galés cree que los Pumas merecen más que nadie un Mundial por ser uno de los pocos equipos sin jugadores extranjeros.
La cuestión de la nacionalidad siempre fue un tema de discusión en el ambiente del rugby, que desde hace ya algunos años flexibilizó sus reglas para que el deporte alcance nuevas fronteras. Hoy en día, cinco años de residencia en un país te permiten jugar en la selección del mismo.
Paul Thorburn, quien fue jugador del Dragón en la década del 80, cree que este nuevo impulso hacia la globalización del rugby no hace más que dejar en evidencia a la World Rugby priorizando el negocio por sobre los principios del deporte. "Debería darles vergüenza", opinó Thorbburn en Wales on line. "No puede ser que en Irlanda, por ejemplo, un jugador sudafricano como Jean Kleyn haya ido al Mundial casi sin experiencia por sobre un símbolo como Devin Toner".
"Veo lo que pasa en Japón, que a pesar de ser una nación que se interesó mucho por el deporte en los últimos años cuenta con nada menos que 15 extranjeros en su equipo, y no me gusta nada", sentenció Thorburn.
"Es por esto que creo que Argentina merece ganar algún Mundial, ya que es de los pocos países que no cuenta con ningún extranjero en su equipo. Quizás tendría que haber dos Copas paralelas: una para los países genuinamente nacionales, y otra para los que quieren jugar en un circo".