Del cielo al infierno pareció bajar Mauro Icardi en el encuentro entre Inter y Juventus. Uno de los partidos más importantes de la temporada, y que puedo haber significado uno de los triunfos más destacados.
Tras marcar el empate y ser figura de la remontada parcial ante la Vecchia Signora, Luciano Spalletti decidió sustituirlo a los 84 minutos. Allí, fue la primera bronca del argentino.
Después, tras la remontada de la Juventus y perder el partido, Icardi se fue llorando del campo de juego. Una de las imágenes más duras del fin de semana.