Para muchos hinchas, la situación de la Lepra es preocupante y hasta insostenible. Más allá de que restan 10 partidos por jugar, algunos simpatizantes perdieron la paciencia y descargaron su bronca en el Gargantini.
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La Lepra perdió en casa y se hunde en el descenso
Independiente Rivadavia cayó 1 a 0 ante Morón en el Gargantini en un duelo clave en la lucha por la permanencia en la B Nacional.
La noche venía bien para Independiente. Controlaba el partido y generaba situaciones. Por eso los hinchas, contagiados por el fútbol de su equipo, apoyó y alentó. Pero luego del gol del Gallito hubo un click en las tribunas y varios cambiaron los cánticos por reproches.
Tras del pitazo final y con el derrota consumada ante Deportivo Morón, desde las gradas bajaron críticas y hasta insultos. Los apuntados fueron el DT Pablo De Muner y los jugadores, algo que llamó la atención ya que hacía bastante no ocurría. Pero algunos no se conformaron con los insultos y decidieron agolparse en la puerta del vestuario para protestar y exigir una explicación de la realidad Azul. Incluso se animaron a pedir la salida de De Muner, quien aparentemente no tendría el apoyo de la nueva dirigencia que asumirá el domingo.
El escenario tomó temperatura ya que se produjeron algunas discusiones fuertes y hasta un par de escaramuzas que fueron disipadas por personal policial y de seguridad privada. Uno de los focos se centró en quien será presidente de Independiente Rivadavia, Ignacio Berrios. El futuro titular del club Azul mantuvo discusiones acaloradas y trató de dar explicaciones, pero se vio desbordado y tuvo que ingresar a la Posada Azul.
Con el pasar de los minutos, la situación se fue tranquilizando. Sin embargo cuando José Méndez salió de los vestuarios la bronca se avivó. Unos hinchas le recriminaron algunas actitudes y Méndez, que posee un carácter fuerte, no se guardó nada. Luego se sumaron familiares del jugador para defenderlo hasta que la seguridad privada logró esfumar el momento de tensión.
Anoche, muchos hinchas Leprosos dijeron "basta" y se hicieron oír en el Gargantini.