Sampaoli y su "mix" entre Bielsa y Martino

El actual Dt del seleccionado argentino recopiló información de ex entrenadores de la Albiceleste.

Foto: FIFA
Foto: FIFA

Jorge Sampaoli tiene desde sus orígenes una filiación futbolística con Newell's Old Boys, producto de ser un santafesino oriundo de las orillas de Rosario con militancia en la causa del juego de precisión que enarbolaron otros referentes 'rojinegros' como Marcelo Bielsa y Gerardo Martino y distanciamiento de la priorización defensiva, algo que lo ubica directamente en la vereda opuesta de su inmediato antecesor, Edgardo Bauza.

Sin antecedentes en otro ciclo de cuatro años entre Mundial y Mundial, el seleccionado argentino verá pasar a tres entrenadores en ese lapso post Brasil 2014 que intenta conducir al equipo rumbo a Rusia 2018.

Gerardo Martino.

El primero en la lista fue Gerardo Martino, que tomó al equipo luego de una experiencia para él "shockeante" en el Barcelona español y con la vara muy alta que le había dejado por delante Alejandro Sabella después del subcampeonato en Brasil 2014.

El 4-3-3 fue su 'línea de bandera' y la hizo flamear durante toda su gestión, con Javier Pastore como la pieza móvil para que en el momento en que el volante del París Saint Germain se trasladaba de la punta al medio, como enganche detrás del '9', el sistema se transformara en un 4-2-1-3.

Lo primero que hizo el 'Tata', único entrenador que dirigió a Lionel Messi en los dos equipos en los que jugó, Barcelona y la selección nacional, fue colocar en el parado inicial al rosarino como extremo derecho y a Ángel Di María como izquierdo, con su preferido entre los tres centrodelanteros de los que disponía, Sergio Aguero (los otros dos eran Gonzalo Higuaín y Carlos Tevez), ubicado entre ambos.

El subcapitán Javier Mascherano y Lucas Biglia eran los dueños de la media cancha y para atrás prescindió de Ezequiel Garay por razones no estrictamente futbolísticas y potenció a la dupla de zagueros centrales integrada por Nicolás Otamendi y Ezequiel Garay, mientras que el costado izquierdo fue de Marcos Rojo y en el otro empezó Pablo Zabaleta y terminó Gabriel Mercado. Sergio Romero nunca se movió del arco.

Por allí fue la cuestión y llegó Argentina a dos finales de Copa América ante Chile, perdiendo ambas, la primera justamente frente al Chile dirigido por Sampaoli, que para ese encuentro dio vuelta el espejo que lo reflejaba del equipo de Martino a la hora de la posesión y la fue mechando con la propuesta más vertical de Bielsa.

Ese pragmatismo le resultó tan exitoso que lo catapultó al fútbol europeo, más precisamente al Sevilla español, hasta sonó en algún momento para reemplazar a Luis Enrique cuando éste abandonó el banco de Barcelona, y finalmente terminó teniendo una enorme incidencia para que terminara ocupando el argentino.

patón Bauza.

Claro que antes hubo ocho partidos de eliminatorias de Bauza en los que aquel 4-3-3 de Martino mutó a un 4-2-3-1 del que los propios futbolistas no parecían estar muy convencidos, ya que el sistema estaba retocado en la postura inicial, pero los protagonistas seguían siendo los mismos.

De esta manera, la vuelta de Zabaleta a la titularidad en el lateral derecho y la alternancia entre Higuain y Lucas Pratto como único delantero de punta, fue lo que cambió el proceso del 'Patón', pero que terminó alimentando la desconfianza de los futbolistas a partir de que llevaba al equipo a cerrar los partidos atrás en vez de proponer hacerlo adelante.

El resultado fue que al cabo de ocho presentaciones Bauza se tuvo que ir dejando al equipo en zona de Repechaje, algo de lo que ahora se tiene que hacer cargo Sampaoli con el retorno de la línea de tres en el fondo que la selección había utilizado por última vez en los tiempos de Bielsa.

Pero el 'Zurdo' de Casilda tiene distintas variantes en las que le gusta abrevar para las otras líneas del campo, por lo que puede arrancar con un 3-3-3-1 ante Brasil hasta un más osado 2-3-2-3 frente al débil Singapur, pasando por un probable 3-4-2-1 como el que se prevé para mañana frente a Uruguay. Y todo esto sin desdeñar, bajo determinadas circunstancias, los cuatro en el fondo.

Esa 'línea de tiempo' será la que marcará las diferencias en este ciclo premundialista con el que Sampaoli pretenderá llevar a Argentina hasta Rusia el año próximo. Un camino que empezó otros dos hombres de neta raigambre rosarina como Martino y Bauza, y al que él deberá ponerle la frutilla del postre.