Los efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires detuvieron a 57 simpatizantes, muchos de ellos componentes de la barra brava de San Miguel, en la previa del encuentro que la entidad de Los Polvorines asumió con Defensores Unidos de Zárate, en cancha de Arsenal, por la final de ida del Reducido de la Primera C.
De acuerdo a lo apuntado por la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (Aprevide), la mayoría de los detenidos fueron "identificados por los severos incidentes" que ocasionaron días atrás en ocasión del cotejo con Midland, los que motivaron la decisión de trasladar el encuentro al escenario de Sarandí, con la clausura del estadio de San Miguel.
"Con nosotros, el que las hace, las paga. Y los que provocaron incidentes en el anterior, están presos", resumió Juan Manuel Lugones, titular de la Aprevide.
Estos barras fueron apresados por "atentado y resistencia a la autoridad", dado que en el momento de ser identificados por la policía, quisieron huir y provocaron disturbios en ese intento.
Además, el departamento de prensa del organismo de seguridad intentó aclarar la situación de la presunta demora en el ingreso de la ambulancia para atender al jugador de San Miguel, Isaías Olariaga, quien se retiró con un hundimiento de cráneo, producto de un choque de cabezas con Javier Velázquez, de Defensores Unidos.
"La responsabilidad sobre la seguridad sanitaria es del club organizador del evento, en este caso San Miguel, mientras que la Aprevide es autoridad de aplicación de la Ley 11.929 (Ley del Deporte), que tiene una reglamentación con el decreto 1863/2002, que habla sobre medidas estructurales y seguridad", dijo el organismo bonaerense
"La entidad organizadora deberá contratar tres ambulancias de alta complejidad para la cobertura del servicio, contando las mismas con un médico, unchofer y un camillero con maletín de emergencia, tabla rígida y collar inmovilizador de cuello (una en cada tribuna y la restante en el campo de juego)", amplió.
El director técnico de San Miguel, Fabián Zermattén, se quejó por la falta de rápidas respuestas para atender a Olariaga y acusó de falta de resolución al Aprevide, expresando que "atender la salud de un jugador es mucho más importante que 'vender humo' con las cuestiones de la seguridad", puntualizó