La última joya de Diego Armando Maradona

Cada 9 de junio los duendes de la Bombonera están de celebración: se cumplen hoy 21 años del último gran gol del Diez.

Cada 9 de junio los duendes de la Bombonera están de celebración: se cumplen hoy 21 años del último gran gol que Diego Armando Maradona consumó en el legendario estadio de la Ribera, al arquero César Labarre de Belgrano de Córdoba.

Aquel 1996 fue un año de turbulencias de todo tipo para Maradona e incluso escribió la página más insólita de su carrera al fallar cinco penales consecutivos.

Contra Newell's y River la pelota pegó en el palo y los otros tres arqueros tuvieron el honor de atajar un penal ejecutado por quien pese a haber llegado a la cresta de la ola una década antes no dejaba de cosechar admiración, cuando no veneración.

Hernán Castellano de Rosario Central, Ignacio González de Racing y el propio cordobés Labarre se convirtieron en héroes de sus equipos y villanos de los fans de Boca en general y del "Diez" en particular.

Labarre tuvo su momento glorioso el mismo 9 de junio de 1996, pero cuando Boca vencía a Belgrano por 1-0 y faltaban un par de minutos para el final del partido Maradona corrió en diagonal como en sus mejores tiempos y definió con una emboquillada deliciosa.

Ese, entonces, el gol del que hoy se cumplen 21 años, fue el último en una competencia oficial que Maradona convirtió de jugada, una delicatessen clásica que hizo evocar su primer ciclo con la camiseta "Xeneize", el de 1981, cuando en un total de 40 cotejos convirtió 28 veces.

El segundo ciclo, el comprendido entre 1995 y 1997 arrojó números de escasa relevancia (7 goles en 31 partidos), pero se trataba ya de un Maradona otoñal y reducido al mínimo por sus adicciones, por sus lesiones y por un hastío inexorable.

Su último gol se lo convirtió de penal a su más significativo socio de las epopeyas del Mundial 90, Sergio Goycochea, el "Vasco", el 14 de septiembre del 97 en un Boca-Newell's jugado en la Bombonera.

Y su último partido fue el de la remontada de Boca en el Superclásico del Monumental, el 25 de octubre de ese 97, cuando en el entretiempo fue reemplazado por el prometedor y veinteañero Juan Román Riquelme.Pero como es justo y debido la última imagen que se corresponde con la talla de un supercrack como Maradona es la del 9 de junio del 96: tranco corto y pase a la red con su zurda de terciopelo.