Restaba media vuelta para terminar la final de la Clase 2 en San Luis y la lucha era intensa por avanzar puestos. En uno de los lotes transitaba Matías Muños Marchesi quien se defendía del mendocino Julián Santero.
Y en una maniobra ajustada, en su afán de hacer una tijera, el piloto de Guaymallén tocó al chaqueño quien se despistó, el Cruze se trabó con un talud y comenzó a dar tumbos. Por fortuna, el piloto se está recuperando pero se vivieron minutos dramáticos. El auto, no sirve más.