La historia de amor detrás de la dedicatoria de Kevin Durant

Ante los ojos del mundo, Kevin Durant levantó el trofeo que lo acredita como campeón de la NBA y cumplió con una promesa, 20 años después.

 Se lo había prometido a su madre Wanda a los ocho años. En la noche del lunes, ante los ojos del mundo, Kevin Durant levantó el trofeo que lo acredita como campeón de la NBA y, como un buen nene de mamá, cumplió con aquella promesa, 20 años después.


Diez temporadas en la máxima Liga del mundo tuvieron que pasar para que el astro de 2,06 metros pudiera lograr su primer anillo de campeón. También pasó la frustración de la final perdida en 2012 ante los Miami Heat de LeBron James y el polémico cambio de equipo de Oklahoma City a Golden State Warriors, que le costó la amistad de su ex compañero Russell Westbrook y el enojo de sus antiguos aficionados.

Sin embargo, nada cambió para Wanda Pratt, la empleada postal que lo trajo al mundo hace 28 años y que fue el sostén fundamental para su carrera deportiva. 

Apenas sonó la chicharra que decretó el 129-120 en favor de los Warriors ante los Cleveland Cavaliers que selló la serie final, Durant corrió a abrazarse con su madre, como lo hizo en todos los momentos importantes de su trayectoria, tanto los buenos como los amargos.

"Lo hiciste", le repetía Wanda mientras le tiraba de su barba, lo besaba en la mejilla y le jalaba la camiseta 35 con la que compite desde su último año de la secundaria, en honor a Charles "Big Chucky" Craig, su primer entrenador, asesinado en un tiroteo en Washington en 2005. "Hijo, estoy orgulloso de tí", completó Wanda, mientras ambos dejaban caer lágrimas de felicidad.

La devolución de cariño siguió en la entrega de trofeos, cuando Durant recibió su premio al Jugador Más Valioso (MVP) de las finales, después de promediar 35,2 puntos, 8,4 rebotes y 5,4 asistencias, con un porcentaje de acierto del 55 por ciento en tiros de campo.

Semejantes números fueron necesarios para batir a un fantástico LeBron James, al que no le alcanzó ser el primer jugador en la historia en promediar un triple doble en las finales, con 33,6 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias.

"Lo logramos. Te lo dije mami, cuando tenía ocho años, te lo dije", gritó Durant, micrófono en mano, cuando lo consultaron por la importancia de su madre en su carrera. Además de Wanda, el mensaje lo escucharon los restantes 19.595 hinchas que colmaron el Oracle Arena de Oakland y millones de aficionados que seguían las imágenes por televisión.

La 'Mamá Durant', la mujer detrás del MVP 

En los años de aquella promesa, el pequeño Kevin, junto a sus hermanos Rayvonne, Brianna y Anthony, había dejado su Washington natal para mudarse a la a casa de su abuela materna en Seat Plesant. Sin una figura paterna por la adicción a las drogas de su padre, Wanda, sola, sacó adelante la familia.

"Tu eres la verdadera MVP", ya le había dicho a su madre y al mundo en 2014, cuando fue elegido como Jugador Más Valioso de la NBA por delante de LeBron James, la gran nemésis de Durant hasta esta final.

En 1985, Wanda Pratt fue madre por primera vez a los 18 años. Dio a luz a Anthony (hoy un exitoso hombre de negocios). Tres años después, el 29 de septiembre de 1988, nació su segundo hijo, Kevin, a quien su padre abandonó cuando recién había cumplido un año. Allí comenzó la pelea de quien años más tarde saltaría a la fama como 'Mamá Durant'.

Con sólo 21 años, ella quedó soltera y con dos hijos, con lo que debió afrontar muchas complejidades. "Trabajaba de noche, de 11 a 7, cargando bolsas de correo de 25 kilos en un camión. Algunas veces tuve que vender mis cosas para pagar los viajes de mis hijos y su educación", contó ella misma en un documental sobre su vida llamado 'The Real MVP'.

Kevin Durant comenzó a jugar al baloncesto a los 8 años y conoció a Charles Craig, su primer entrenador y su padre por elección, a quien perdió poco tiempo después, cuando él tenía 16. En 2004, Craig intentó detener una pelea callejera entre dos jóvenes y fue asesinado de un balazo en la espalda. Tenía 35 años. Por eso, Kevin comenzó a usar el dorsal 35 para homenajearlo. 

 Su madre, Wanda fue tan importante en su crecimiento, que el jugador nunca duda al momento de dedicarle unas palabras y siempre da por sentado que el amor de su mamá lo convirtió en lo que es hoy. Cuando fue elegido MVP de la temporada 2013-2014, le dedicó su premio con un discurso que conmovió a todo los Estados Unidos. 

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