Todavía nos falta aprender mucho como sociedad. Hay un montón de nuevas iniciativas, pero va a costar trabajo. El respeto por el prójimo no abunda en este país. Y hay sobradas muestras.
En las últimas horas se viralizó una foto de una empleada de la Fundación Favaloro abrazada a Guillermo Barros Schelotto. Lo distintivo de la imagen es que la mujer, en tono de cargada, mostraba tres dedos para abajo, en clara señal o gastada por la goleada de River y Boca. El entrenador xeneize lo calificó como una "falta de respeto". Eso, al lado de lo que ocurrió en Avellaneda, es sólo un cuento para nenes.
Hinchas de Independiente vistieron un maniquí femenino con la camiseta de Racing y le colgaron un cartel que decía "puta violada". Además de mostrar la ocurrencia por las redes sociales, no tuvieron mejor idea que cubrirle la cabeza y colgarla del cuello. Una imagen indignante y aberrante.
Hace tiempo que nuestra sociedad está en busca de un cambio con respecto a la violencia contra la mujer. Las marchas de #Niunamenos, las nuevas oficinas que se crearon para ayudar con esta problemática, y los fallos de la justicia, cada vez más en consonancia con el respeto hacia la mujer, nos hacen ilusionar de que se puede estar mejor. Sin embargo, parece no alacanzar. Es una lucha que se deberá seguir dando, porque siempre aparecen este tipo de personas que no hacen más que insultar al ser humano con este tipo de actos aberrantes.
Les presento a los graciosos que colgaron una muñeca con una bolsa en la cabeza, la camiseta de Racing y el cartel de "puta violada". pic.twitter.com/ZILMpDAbTd
- Pablo Carrozza (@pablocarrozza) 17 de mayo de 2017