14 de mayo de 2015, el día del Superclásico que se vio frustrado por el gas pimienta que arrojó el "Panadero" Napolitano, aquél hincha de Boca que le hizo un daño enorme al club de LaRibera ya que marcó la eliminación de la Copa Libertadores .
Hoy, exactamente dos años después, Boca y River vuelven a cruzarse aunque en este caso en un juego por el torneo local. Pero tan decisivo el de esta tarde como lo fue el de aquella noche de escándalo por la competencia internacional.
El escenario será el mismo, y algunos de los protagonistas también. Cuando los dirigidos por el Muñeco Gallardo estaban en la manga para salir a jugar el complemento, desde afuera les tiraron el polémico gas pimiento que dejó con visión borrosa y ojos irritados a más de un riverplatense. Pese a que el equipo del Vasco Arruabarrena quería jugar, las condiciones no estaban dadas y el juez Darío Herrera lo suspendió. Iban 0-0 (River había ganado 1-0 de local) y la CONMEBOL lo dio por finalizado, pasando el Millo a cuartos de final de la Libertadores.
El agua pasó bajo el puente. El tiempo cura las heridas y, chicanas de un lado y del otro, el bochornoso episodio empieza a quedar atrás. Para saber qué fue de la vida del Panadero no hace falta más que hacerse una escapada a Valentín Alsina, en donde sigue atendiendo la panadería familiar. Allí, amenazas más o amenazas menos, sigue trabajando. Y sigue viendo a Boca, pero por televisión: no puede pisar un estadio por decisión de la Justicia.
La causa fue virando a medida que pasó el tiempo. El club recibió una sanción deportiva y económica por parte de CONMEBOL que se terminó reduciendo algunos meses más tarde, mientras que Napolitano junto con otro grupo de hinchas fueron imputados y procesados en un principio y estuvieron cerca de ir a juicio oral por el delito de lesiones leves agravadas. Sin embargo, en septiembre del año pasado consiguió una probation, evitando así la prisión.
¿Qué signifca eso? Que durante los próximos tres años deberá hacer trabajo comunitario en función de ocho horas mensuales. En caso de no cumplirlas, volverá a enfrentarse con el juicio oral.