Gonzalo Higuaín volvió al San Paolo y la pasó muy mal. Enfrentó dos veces en una semana al Napoli y los hinchas le hicieron saber su malestar por la "traición" de haber aceptado ser transferido a la Juventus.
Sin embargo, poco le importó al Pipita porque se despachó con un doblete que le permitió al equipo de Turín eliminar al Napoli y clasificarse a la final de la Copa Italia. Todo en medio de un clima hostil con los tifosi napolitanos.
En uno de los festejos de los goles, Gonzalo Higuaín apuntó con su dedo índice al palco del presidente de Napoli, Aurelio De Laurentiis. Y este no fue el único gesto que tenía preparado el delantero a su ex club, ya que también lo demandó por los derechos de imagen.