La Fórmula 1 tiene un nuevo enfoque esta temporada. Los bólidos se ven muy distintos con respecto al año pasado. Aquí una visión general de los principales cambios en el reglamento:
Neumáticos: los rodillos de caucho son aproximadamente un cuarto más anchos. Tienen ahora 30,5 centímetros de frente, en vez de 24,5. Detrás, 40,5 en vez de 32,5. Por lo demás, los neumáticos son ahora más resistentes, pues se degradarán menos y permitirán a los conductores manejar más al límite.
Carrocería: el alerón delantero tendrá 180 centímetros, por lo que será 15 centímetros más ancho. La anchura de los bólidos crece 20 centímetros hasta un total de 200. El alerón trasero también es más ancho, pero más plano que la temporada pasada. El difusor, que proporciona una mejor aerodinámica a través de la succión en el subsuelo, es más eficaz debido a su aumento de tamaño.
Peso: un coche de Fórmula 1 puede pesar ahora 20 kilogramos más respecto al año pasado, por lo que pasaron en total de 702 a 722 kilogramos. Los neumáticos no cuentan.
Costos: los equipos que no fabrican sus propios motores deberán pagar un millón de euros menos a proveedores como Mercedes o Renault por cada impulsor.
Motor: las sanciones con retrasos en la grilla por cambiar piezas en el motor podrán aplicarse también en carreras posteriores. De esta forma se quiere evitar que un piloto cambie innecesariamente piezas en su propulsor para tener ventaja gracias a los nuevos componentes en el siguiente Gran Premio. El controvertido sistema de tokens, con el que se quiere limitar el desarrollo del motor durante la temporada, fue abolido.
Salida: cuando una carrera empiece por mal tiempo tras un coche de seguridad, habrá luego una nueva salida en parado en cuando las condiciones del circuito lo permitan.
Cascos: los pilotos podrán cambiar el diseño de su casco excepcionalmente para una carrera por año elegida por ellos. En caso de un cambio a otro equipo durante la temporada, también está permitido un casco remodelado.