La junta directiva de la Real Federación Española de Fútbol dispuso que la final de la Copa del Rey, que protagonizarán Barcelona y Alavés el próximo 27 de mayo, se dispute en el estadio Vicente Calderón, hogar del Atlético de Madrid.
El estadio Santiago Bernabéu quedó descartado hace varios días cuando el presidente Florentino Pérez aseguró que para esa fecha se estarán realizando obras de remodelación, aunque la prensa española especuló con que se trató de una excusa para evitar que el acérrimo rival tenga la posibilidad de dar la vuelta olímpica en el estadio Merengue.
La elección del Calderón le trae buenos recuerdos al Barcelona, que se consagró allí el año pasado al vencer al Sevilla por 2 a 0. También salió campeón en ese mismo estadio, con Pep Guardiola en el banco, cuando superó al Athletic de Bilbao de Marcelo Bielsa por 3 a 0.