La gran figura de la NBA no estuvo con todas las luces en la caída de los Cleveland Cavaliers frente a Oklahoma City Thunder. El estadio Chesapeake Energy Arena fue testigo del triunfo local por 118 a 109 y también de una jugada que puso en ridículo a LeBron James.
Promediaba el segundo cuarto, cuando el talentoso alero se llevó el balón y corrió casi sin oposición hacia el aro. Lo que parecía ser un doble seguro, terminó en papelón: James no pudo encestar y encima terminó barrenando en el parquet.