Corrían los últimos segundos del primer tiempo del juego entre Barcelona y Deportivo La Coruña, por la fecha 16 de la Liga de España, cuando Luis Suárez marcó uno de los mejores goles del año: con poco ángulo, anotó de rabona. Sin embargo, la acción no fue convalidada.
Para el cuerpo arbitral, la pelota no pasó la línea de gol antes de que el arquero Rubén la rechazara. Las repeticiones de la jugada mostraron claramente cómo el balón sí llegó a traspasarla por lo que el tanto debió haber sido convalidado.