Si bien no es nada grave, David Beckcham debe convivir con un trastorno mental que por momentos puede ser muy irritante para él y para los que están en su entorno. Según lo ha comentado varias veces, el exfutbolista inglés tiene un Trastorno Obsesivo-Compulsivo.
"Sufro un desorden obsesivo-compulsivo que me obliga a poner los objetos en línea recta. De esta forma, si meto varias botellas de Pepsi en la nevera y son impares, quito una y la meto en cualquier armario", compartió David Beckham.
"Cuando voy a un hotel, al entrar a la habitación, antes de relajarme tengo que hacer desaparecer todos los papeles y ponerlos en algún cajón, Todo tiene que estar perfecto", había añadido el astro mundial del fútbol y de la publicidad.