Un capítulo más en la intranquilidad del Rojo

La entrega de Bebote Álvarez suma un capítulo más a la intranquilidad institucional de Independiente.

La entrega del barrabrava Pablo "Bebote" Álvarez sumó un capítulo más a la intranquilidad institucional de Independiente, en una serie de incidentes con presidentes y entrenadores que pusieron al club en las planas de los medios por cuestiones ajenas a lo deportivo.

Álvarez, de 44 años, acumula un período extenso con antecedentes judiciales mientras se proclamó jefe de la barra del club, que quebraron la paz institucional de Independiente, con diferentes conducciones, entrenadores y planteles, a partir de 1991.

"Bebote" alcanzó un perfil alto en el plano mediático cuando se enfrentó con el ex titular del club de Avellaneda, Javier Cantero, en una discusión que fue transmitida por televisión en la puerta de la sede de la avenida Mitre, con una reja de por medio, entre acusaciones cruzadas, en junio de 2012.

Desde entonces, el barrabrava fue el enemigo número uno de Cantero y alentó en varias ocasiones la destitución del entonces presidente de Independiente.

Con un prontuario policial que incluye intento de robo, atentado y resistencia a la autoridad, robo calificado y lesiones, Álvarez siempre fue reacio a las entrevistas y en varias ocasiones ocultó su rostro con una máscara.

Sin embargo, no escondió su deseo de ser presidente del club cuando en 2015 publicó pasacalles en la ciudad de Avellaneda con la leyenda: "Bebote Álvarez presidente", con el escudo de la institución.

"Bebote" fue deportado en Sudáfrica y Brasil, cuando se disputaron los campeonatos del mundo en 2010 y 2014, respectivamente. En su regreso al país, en ambas ocasiones, lo hizo con el rostro cubierto. La primera vez con un barbijo, peluca y la casaca de Independiente; y en la segunda con una careta y la camiseta de Flamengo de Brasil.

Pablo Álvarez ya enfrentó cuatro causas penales y estuvo preso en el penal de Sierra Chica. Su entrega escribió una nueva página en su relación con Independiente, el club de sus amores y del cual es socio activo aún.