El uruguayo Diego Godín agrandará mañana su leyenda y se convertirá en el futbolista extranjero con más partidos disputados en el Atlético de Madrid, una vez igualados los 314 que logró el colombiano Luis Amaranto Perea.
Cualquier duelo contra el Villarreal siempre resultará un tanto especial para el defensa de 31 años, ya que fue el club con el que dio el salto al fútbol europeo en 2007. Sin embargo, el de este sábado en la Liga española tendrá un cariz histórico tanto para él como para el conjunto madrileño. Si ningún imprevisto de última hora lo impide, Godín se convertirá en el futbolista no español con más partidos disputados de rojiblanco: 315.
En el duelo de la semana pasada ante el Celta de Vigo, el zaguero igualó los 314 que en su día logró Perea, con quien llegó a compartir vestuario y dupla defensiva. Una marca que el argentino Jorge Griffa estableció en 1969 en 286 partidos y que sólo Godín y el colombiano pudieron superar más de cuarenta años después.
"Que sea Diego quien me releve es un honor. Si había alguien que tenía que alcanzarme, tenía que ser él. Hemos jugado de rivales y de compañeros, hemos compartido muchas cosas y ahora sólo puedo darle la enhorabuena porque llegar a 314 partidos en este gran club parece fácil, pero no lo es. Son números realmente imposibles", expresó orgulloso Perea en una entrevista conjunta con Godín para el diario "Marca".
Ambos estuvieron a las órdenes de varios entrenadores, pero no hay dudas de que, en el caso del uruguayo, su nombre quedará ligado en la historia "colchonera" al de su técnico actual, el argentino Diego Simeone.
El "Cholo" le dio los galones de la defensa a su llegada y este no sólo respondió sino que creció hasta convertirse en una extensión suya en la cancha: liderazgo en el vestuario, organizador táctico y punta de lanza en los balones aéreos ofensivos. El premio no tardó en llegar y lo hizo en forma de gol. No cualquiera, sino uno que toda la hinchada del Atlético recordará para siempre: el cabezazo que le dio al equipo su último título de Liga en 2014 nada menos que ante el Barcelona en el Camp Nou.
Tampoco hay que olvidar que pocos días después le anotó un gol al Real Madrid en la final de la Liga de Campeones que por muy pocos segundos, los que faltaban cuando Sergio Ramos forzó la prórroga, no le dio al Atlético su primer título continental.
En total, el "charrúa" ganó seis títulos de rojiblanco: una Liga Liga (2014), una Copa (2013), una Liga Europa (2012), una Supercopa España (2014) y otras dos Supercopas de Europa (2010 y 2012).
Godín se colocó en los últimos años entre los mejores zagueros del mundo y también en uno de los más codiciados, pero ante ofertas mareantes de clubes muy poderosos devolvió la confianza recibida en forma de fidelidad al club y sobre todo a Simeone.
Algo que toma aún más valor si se tiene en cuenta que, en su Uruguay natal, el "Faraón" comenzó jugando como un mediapunta. Aquel "número 10" estuvo a punto de dejar el fútbol cuando el Defensor Sporting Club decidió prescindir de él. La oportunidad se la dio el Club Atlético Cerro, un humilde equipo de Montevideo, al comprar su ficha por 840 pesos (poco más de 28 dólares actuales). Allí siguió jugando en el mediocampo hasta que un día que faltaban defensas lo probaron en la zaga, cuando ya tenía 17 años, naciendo el defensa que hoy es uno de los más valiosos del mundo.
Sus primitivos genes de atacante asoman casa tanto, como en la espectacular ruleta con la que salió jugando ante Messi en el último Atlético-Barcelona o en esas subidas esporádicas que protagoniza al contraataque.
Dado su enorme carácter competitivo y el amor confeso que ha aprendido a profesar por el Atlético, mañana la alegría del capitán de la selección uruguaya no podrá completarse en un día tan señalado si no logra que los suyos se impongan en casa ante el Villarreal.
Por Jorge Aldea (dpa)