La contradicción que Sampaoli llevará a Quito

El entrenador del seleccionado probó hoy con Javier Mascherano como volante central para el trascendental partido de ante Ecuador.

Foto: @Argentina
Foto: @Argentina

 El entrenador del seleccionado argentino, Jorge Sampaoli probó hoy con Javier Mascherano como volante central para el trascendental partido ante Ecuador en los 2.850 metros de altura de Quito, donde estará definitivamente en juego la clasificación para Rusia 2018, contradiciendo su propio discurso respecto de la posición que debe ocupar el jugador con más presencias con la camiseta albiceleste en el equipo.

"Para mí Javier Mascherano es defensor central y lo usaré en ese lugar durante mi proceso". Las palabras son de la autoría del seleccionador argentino durante la rueda de prensa de presentación en abril pasado y en la previa al debut oficial contra Uruguay durante el último septiembre.


Sin embargo, ante la obligación de ganarle a Ecuador para al menos meterse en el repechaje contra Nueva Zelanda, algo que aún no consiguió desde que asumió por los tres puntos (0-0 vs. Uruguay, 1-1 vs. Venezuela y 0-0 vs. Perú), mandará al ex River Plate como mediocampista central por delante de una línea de tres.

De esta manera, el casildense incurrirá en una contradicción, aunque también se podrá leer como el pragmatismo de saber cuándo cambiar, una virtud que reconoció Marcelo Bielsa al diferenciarse de él.

Por su parte, Mascherano, quien ocupó un lugar en el banco de suplentes en el estadio Centenario de Montevideo y fue titular contra la "Vinotinto" y los incaicos, siempre aclaró que no se siente "cómodo" en la última línea, al menos en la selección, aún desde que lo llevaron a esa posición en el Barcelona, de España.

El último antecedente del nacido en San Lorenzo, Santa Fe, en dicha posición, se dio en la derrota contra Bolivia (2-0) en la altura de La Paz y bajo la dirección técnica de Edgardo "Patón" Bauza.

De hecho, en la práctica de ayer charlaron un largo rato jugador y técnico sobre cuestiones tácticas, aunque estuvo nuevamente como segundo defensor central en una formación que tuvo línea de cuatro, a pesar del gusto del entrenador por los tres atrás, junto con Nicolás Otamendi en la dupla.

¿Le habrá manifestado Mascherano en ese diálogo su deseo de regresar al mediocampo o Sampaoli le habrá consultado cómo estaba para retornar a esa posición en un duelo clave para el equipo nacional? La incógnita quedará por siempre en el aire, o quizá no, pero en los hechos se verá a "Masche" otra vez en el círculo central de la cancha.

Sin dudas, el ex capitán del seleccionado es una de las figuras más representativas y de influencia dentro del vestuario y en el campo, al punto que torció la mirada crítica de los hinchas y algunos sectores del periodismo.

Y esto estará acompañado por otro 'retorno a las fuentes', ya que también para el juego de mañana Mascherano tendrá a su derecha en la media cancha a Lucas Biglia, con quien conformó una dupla homogénea 'e indestructible' desde el Mundial de Brasil 2014.

Y por si esto fuera poco, otro miembro de la 'Generación Lionel Messi', el 'Fideo' Ángel Di María volverá a cumplir funciones como extremo por izquierda, cambiando de lado respecto del juego anterior frente a Perú, en el que estuvo en cancha apenas en os 45 minutos iniciales.

Sampaoli parece elegir a "lo tradicional por encima de lo novedoso" en este "mata-mata" frente a los ecuatorianos de su compatriota Jorge Célico, dejando de lado inclusive algunos preceptos enarbolados desde el mismo día que llegó a la selección, como por ejemplo aquel que decía que "el mediocentro es el que define el estilo de juego del equipo". Por eso sus preferidos para el puesto eran Guido Pizarro y Éver Banega. Para mañana el estilo guerrero de "Masche" será entonces el que marque "la idea". Por necesidad.