Tras la batalla de cinco horas que libró el viernes, el español Rafael Nadal rebajó hoy la intensidad de su entrenamiento y se relajó después jugando al "parchís" con su equipo para intentar llegar en óptimas condiciones a la final de mañana del Abierto de tenis de Australia.
El campeón de 14 Grand Slam, que se medirá por el título con Roger Federer, apenas practicó junto a su entrenador Carlos Moyá durante 45 minutos en la cancha cinco del Tennis National Centre, unas instalaciones dentro del complejo de Melbourne Park. A lo largo del torneo, Nadal había dedicado casi dos horas a entrenar en el día previo a los partidos.
Sin embargo, las cuatro horas y 56 minutos que necesitó el viernes para vencer 6-3, 5-7, 7-6 (7-5), 6-7 (4-7) y 6-4 al búlgaro Grigor Dimitrov colocaron a Nadal en una carrera contra el tiempo para recuperarse físicamente.
"Se ha despertado bien, no más cansado de lo normal después de un partido de casi cinco horas, lo cual demuestra que está jugando a un buen nivel", contó hoy a dpa Toni Nadal, tío y entrenador del tenista, tras la práctica.
"Ayer fue un partido exigente, pero jugado a un buen nivel técnico. Y por eso el cansancio actual no es demasiado elevado", analizó. "Muchas veces la tensión te viene cuando golpeas mal, cuando llegas tarde a la pelota o cuando haces movimientos bruscos constantemente".
Nadal no peloteó hoy a su ritmo habitual de entrenamiento y se le vio por momentos tocándose diferentes partes del cuerpo. Aún sentía las consecuencias del intenso duelo con Dimitrov. Sobre la cancha le miraban con atención su fisioterapeuta, Rafael Maymo, y el médico Ángel Ruiz Cotorro.
Tras una ducha, Nadal comió con su equipo en el restaurante de jugadores de Melbourne Park y después echaron una partida de "parchís", un juego de mesa. A la relajación de Nadal contribuyó también el hecho de haber anulado varias entrevistas que tenía hoy con algunas televisiones.
Toni Nadal cree que su pupilo llegará al cien por ciento a la final y recordó la situación de 2009 en el Abierto de Australia. Hace ocho años Nadal ganó su semifinal en más de cinco horas y dos días después se impuso en la final a un Federer que había disputado su semi 24 horas antes que el español.
"Creo que no le va a afectar para la final. Recuerdo que Nadal estaba hecho polvo dos horas antes de la final de 2009 tras aquella semifinal con (Fernando) Verdasco. El día anterior no pudimos ni entrenar del cansancio acumulado", dijo el técnico.
"Yo creo que técnicamente ayer jugó mucho mejor. En el 2009 dejó más veces la pelota corta, pegó más veces con excitación en los movimientos y eso cansa más. El de ayer fue un partido mejor".
Al igual que en 2009, Federer avanzó a la final de este año un día antes que Nadal. Sin embargo, la estadística demuestra que los jugadores no sacan necesariamente una ventaja de ello: en cinco de los últimos nueve años, el campeón en Melbourne fue el tenista que jugó la segunda semifinal.
Nadal alcanzó el duelo decisivo tras 18 horas y 59 minutos en pista, mientras que Federer empleó 13 horas y 40 minutos.