Una cuarentena de personas tienen por objetivo descontaminar el vivac al término de cada etapa. Su labor: recoger los hidrocarburos y residuos tóxicos para después despacharlos a centros de reprocesamiento especializados.
Armados de bidones y bolsas de plástico, Martín Luis Alberto -seis Dakars en su haber- y Daniel Sánchez -ocho Dakars- barren el vivac para repartir los contenedores en los que los mecánicos podrán deshacerse de los productos contaminantes de los vehículos.
Los dos argentinos gestionan un escuadrón de cinco equipos que van de vivac en vivac recolectando hidrocarburos, filtros de aceite, neumáticos usados y piezas rotas.
"En cada etapa, recogemos de media entre cuatro y cinco litros de líquidos, fundamentalmente aceites y líquidos de freno", explica Alberto.
"Asimismo, recolectamos unos 70 kilos de filtros y en torno a dos toneladas de neumáticos usados. Hay que tener en cuenta que un neumático de camión pesa casi 100 kilos", agregó.
Estos productos son después enviados a centros de procesamiento mediante una cisterna y un segundo camión.
"No podemos pasar de una provincia a otra con este tipo de residuo", añade Daniel.
Los descontaminadores del vivac se afanan también en limpiar la menor mancha de hidrocarburo con absorbentes específicos.
"Nuestra misión es asegurar que el paso del Dakar no deje huella", resume Martín Luis.
Fuente: Dakar Mag.