El argentino Sergio "Maravilla" Martínez, cuatro años atrás, le arrebataba el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al mexicano Julio César Chávez junior en una pelea intensa y dramática disputada en Las Vegas y recuperaba el título que lució el célebre Carlos Monzón.
El 15 de septiembre de 2012 en el Thomas and Mac Center, "Maravilla" Martínez, en el momento más importante de su carrera, le dio una lección de boxeo a "Julito" Chávez, el hijo de "la leyenda" -Julio César Chávez-, quien "sufrió" en el ring side la derrota de su hijo que estuvo a punto de cambiar la historia cuando en el último round tiró al argentino.
El bonaerense que venía ganando la pelea en forma amplia vivió una situación inesperada cuando el mexicano le asestó un cruzado de izquierda seguida de una andanada de golpes que desestabilizó a Martínez, que sintió el castigo y fue al piso ante el estupor del público mexicano que había estado "ausente" hasta ese momento porque todo lo que pasaba en el ring lo hacía "Maravilla".
Alrededor de 20.000 espectadores en el estadio, tres mil de ellos argentinos, más de un millón de abonos vendidos mediante el sistema "pague para ver" en Estados Unidos y México, y decenas de millones en todo el mundo, fueron testigos de una muy buena producción del argentino apenas deslucida por el final.
Martínez fue denominador del combate porque supo manejar la media y la larga distancia a partir de sus mayores recursos técnicos y estratégicos, y recuperó el cinturón medianos CMB que esa entidad le hizo abandonar tras una negociación que favoreció a Chávez jr, que se adueñó del cinturón "verde-oro" de los medianos.
"Maravilla" había capturado el título ante el estadounidense Kelly Pavlik en abril de 2010 para justamente montar una gran topada con el mexicano, que luego dilató la concreción del pleito.
En la primera defensa de la corona realizada en el estadio de Vélez Sarsfield el 27 de abril 2013 ante 40.000 espectadores, Martínez derrotó por puntos en una decisión unánime al inglés Martin Murray en una actuación que lejos estuvo de repetir el alto nivel que había lucido en combates anteriores.
En en su última pelea, disputada el 7 de junio de 2014, Martínez resignó el cinturón en el Madison Square Garden de Nueva York ante el puertorriqueño Miguel Cotto quien le propinó una paliza y lo derrotó por nocaut técnico en ocho vueltas, tras derribarlo tres veces en el primer capítulo y una en el noveno.