El gimnasta francés Samir Ait Said protagonizó este sábado la imagen más desgraciada de la primera jornada de competición en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
En uno de sus ejercicios, Samir Ait Said cayó y se quebró la tibia y peroné, provocando que el pabellón entero entrase en un silencio sepulcral. El gimnasta tuvo que ser retirado del recinto entre el susto generalizado del público asistente.