La historia de amor de la arquera de handball

Valentina Kogan, de 36 años, hará su debut olímpico en Río 2016 y luego será madre de mellizos ya que su pareja, Carolina, dará a luz en octubre.

Se miran y el brillo en sus ojos brota como una flor en primavera. No importa si afuera llueve o si los albañiles que están en plena remodelación de la casa hacen ruido. Se observan, se entienden, son cómplices, se admiran. Se aman. Ellas son Valentina Kogan, arquera de la Selección de handball quien en agosto cumplirá el sueño de ser olímpica por primera vez, y Carolina Rieger. Dos meses más tarde de Río de Janeiro, ellas serán mamás y por ese motivo se les dibuja una sonrisa casi permanente en la cara cuando se sueltan y empiezan la charla con Clarín.

"Queríamos tener hijos. La idea surgió al igual que cualquier pareja que se larga a ser padres. De amarnos, deseamos criar chicos juntas"

Claro que el proceso de fertilización asistida no fue fácil. Sin embargo, el placer de saber que la persistencia y el deseo tendrían su recompensa, opacó un poco los obstáculos que se presentaron. Y más si la alegría llegará por duplicado. Porque ambas serán mamás de mellizos. Ni más ni menos.

Valentina y Carolina en la dulce espera de sus mellizos.

 "En diciembre del 2014 empezamos a averiguar cómo eran los tiempos y qué estudios teníamos que hacernos. Una se imagina el tratamiento de una manera pero la verdad es que es muy distinto. Requiere de un compromiso no solo físico sino también emocional. Vivir con los nervios de pensar todo el tiempo y preguntarte: ‘¿Voy a quedar embarazada o no?'", relata Kogan. Y su compañera, quien hace poco más de tres meses lleva dentro de su panza las dos vidas, amplía: "En principio creíamos que era fácil el proceso, pero nos dimos cuenta que no. Luego de los dos primeros intentos que no funcionaron, fuimos persistentes y en el tercero quedamos". 

"Desde que recibimos la noticia somos felices"

 En el último año, con 36 de edad y con el retiro cercano, Valentina recibió dos noticias que alimentaron sus sueños: jugaría sus primeros Juegos Olímpicos y, en octubre, será madre de mellizos: Carolina está embarazada. Las madres decidieron dar un paso más: empezar a contar su historia.