Desde que llegó a la Lepra supo que no sería fácil. Martín Astudillo llegó para levantar a un equipo golpeado que finalizó el torneo con un promedio bajísimo, sabiendo que el que acaba de comenzar lo encontraría en zona de descenso desde el primer minuto.
El DT de Independiente Rivadavia sabe también que lo que viene tampoco será fácil, y más teniendo en cuenta que comenzó el torneo con una derrota.
Finalizado el encuentro ante Guillermo Brown de Puerto Madryn, en declaraciones a radio Nihuil, el entrenador de la Lepra valoró el esfuerzo de sus jugadores luego del gol del equipo sureño, que llegó apenas comenzado el segundo tiempo.
"El gol fue un centro aislado", analizó el entrenador sobre el tanto de Tobías Figueroa, quien se encontró con un premio mayor al que buscaba luego de enviar un centro que se coló en la valla de Aracena.
Sobre el accidente de Facundo Curuchet, quien se cayó al borde de la cancha y se golpeó con la pared que se ubica atrás de uno de los arcos, Astudillo lamentó que "el fútbol no va a parar hasta que no ocurra nuevamente algo peligroso, es una pena".
El futbolista fue trasladado a un hospital de Puerto Madryn, donde se le realizaron los estudios pertinentes para descartar cualquier tipo de lesión y regresará sin problemas a la provincia con el resto del plantel.
Finalmente el adiestrador Azul, quien fue expulsado al comienzo del segundo tiempo por demorar su ingreso tras el entretiempo, no le restó protagonismo al factor climático de la Patagonia: "El viento fue clave y no tuvimos la eficacia para empatar", y volvió a valorar lo hecho por su equipo al asegurar que, a pesar de la derrota, "el balance es bueno".