Rogério Micale, técnico de la selección brasileña que obtuvo la primera medalla de oro olímpica de la historia para el fútbol de su país, confesó sentir "una mezcla de sentimientos" luego del sufrido triunfo de los suyos sobre Alemania en la tanda de penales.
"Después de una batalla como esta siento alivio y euforia. Me siento realizado por haber tenido la oportunidad de dirigir a este equipo y un privilegiado por haber sido el que logró por fin ganar el oro", señaló el técnico, quien llegó al puesto casi por casualidad, después de que el fracaso de Brasil en la Copa América acabara con el ciclo de Dunga y algunos otros técnicos hayan declinado la invitación a asumir el cargo.
"Estoy muy feliz. Por todo, por lo que fue este torneo, por lo que significaba, por este momento inédito", expresó en la rueda de prensa en el Maracaná.
Con su hablar pausado y un semblante sereno, aunque sin poder ocultar las emociones vividas a partir de que Neymar marcara el último lanzamiento desde los doce pasos, Micale dijo creer que esta conquista puede servir al público brasileño para volver a sentir orgullo por su fútbol.
"Ahora tendremos una mayor tranquilidad para el futuro. Nuestro fútbol no está muerto, hay jugadores con potencial para estar otra vez en lo alto del fútbol mundial", indicó.
El técnico brasileño, que se preocupó por agradecer a Dios y a su familia por haber podido enseñar sus ideas y sus conceptos futbolísticos en una competición importante, resaltó el mensaje que a su entender este equipo deja a la gente: "Queríamos mostrar que con esfuerzo colectivo, con querer algo de un modo muy fuerte y ayudándonos entre todos podíamos superar las dificultades y las dudas lógicas que en algún momento se generaron".
"Nadie desistió, nadie se entregó, los futbolistas jugaron para el pueblo, porque sabía que necesitábamos de este triunfo. Es un mensaje de lo que puede lograrse con el trabajo de equipo, la entrega y la complicidad", enfatizó.
El entrenador recordó que la catastrófica derrota ante Alemania hace dos años fue un momento clave en el pasado reciente del fútbol brasileño: "Ese 7-1 generó muchos debates para tratar de entender por qué habíamos llegado a ese punto. Pero fue un resultado que necesitaba una respuesta, para la gente y para nuestro fútbol en general", subrayó Micale.
"Esa respuesta no solo era ganar, sino también en el juego. Creo que la dimos pese al poco tiempo de preparación que tuvimos".
Neymar no podía faltar en la palabra del técnico, que desde el primer día no hizo más que volcar elogios sobre el astro de Brasil y del Barcelona. "Para mí es un orgullo haber podido conseguir esta medalla de oro junto él. Pienso que un jugador con 24 años que ya haya conquistado todo lo que conquistó (esta es su segunda medalla olímpica, ya que fue plata en Londres 2012) tiene un camino natural que es luchar por una Copa del Mundo".
Se le pidió a Micale que comparase a Neymar con otras grandes estrellas de la historia de Brasil, pero escurrió hábilmente la pregunta: "No sé hacer comparaciones con otros grandes como Romario, Pelé o Zico. Cada uno tuvo su momento, su tiempo, y es complicado medir jugadores de distintas épocas. Solo sé que Neymar se encamina a ser uno de esos grandes, y además lo está haciendo ganando títulos importantes".
Por fin, y teniendo en cuenta que dentro de apenas diez días la selección mayor de Brasil debe enfrentar una nueva doble jornada por las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018, donde no ocupa en la actualidad puesto de clasificación, Micale habló de la contribución que el equipo olímpico podría hacer al que a partir de ahora dirigirá Tite, sustituto de Dunga.
"Para estos partidos Tite tiene muy poco tiempo para armonizar un equipo, aunque si quiere utilizar jugadores de la selección olímpica y me pide colaboración por supuesto que la daré", sostuvo Micale, quien apostó por el aporte que el conjunto ganador de la medalla de oro pueda hacer dentro más adelante.
"Acá hay jugadores técnica y tácticamente muy valorable, que además han vivido una experiencia que los ha hecho madurar. Creo que pueden ayudar mucho al crecimiento de la selección mayor, son jóvenes, son el futuro del fútbol brasileño", concluyó.