Federico Bermejillo fue parte de los Leones durante tres años (desde enero del 2010 a diciembre del 2013). Si bien comenzó su etapa bajo con la conducción de Pablo Lombi y Franco Nicola, a partir del 2013 fue citado por Carlos Retegui y entrenó un año con el plantel que se consagró Campeón Olímpico 2016.
A pesar de que hoy no viste la camiseta albiceleste, por una decisión del cuerpo técnico nacional, el destacado arquero de Vistalba compartió lo que vivió en el proceso nacional y los sentimientos que le generan ver a sus compañeros festejar una medalla olímpica. Además ofreció un relato detallado de cómo es el Seleccionado y cuál ha sido su carrera de cara a obtener un histórico título olímpico.
-¿Cómo es el proceso de entrenamiento de un Seleccionado Argentino de Hockey?
-Tuve la oportunidad de entrenar y conocer a todos los jugadores que se colgaron la medalla dorada. El proceso que se vive es realmente muy exigente. Las rutinas generan entrenamientos con cambios bruscos, son 7 u 8 horas de práctica. Si bien se entrena en turnos, se trabaja físico-técnico, natación y distintos tipos de gimnasio. Cuando tenés un día libre, lo ocupás con actividades aeróbicas, fuera de lo hockístico, pero muy físicas.
- Este tipo de entrenamiento se profundiza año tras año y tuvo un gran avance con la llegada de Retegui al cuerpo técnico de los Leones. Se le sumaron pretemporadas más duras y prolongadas.
- A nivel internacional los entrenamientos tienen mucha intensidad. Los trabajos son muy físicos y la idea que propone el "Chapa" es la polifuncionalidad. Todos deben saber los conceptos de cada línea. Él siempre pidió un hockey más dinámico.
-¿Cuál fue el factor detonante de esta generación dorada?
- Lo físico resultó fundamental para obtener la medalla. Hoy la Selección Argentina le juega de igual a igual a cualquier equipo, gracias a lo físico. Antes no teníamos tantos partidos internacionales y por ende no existía ese roce. Las propuestas en esos encuentros se basaban en aguantar lo que más se podía. Hoy hay planteos diferentes y estuvieron a la vista en los Juegos Olímpicos.
-¿Te imaginaste alguna vez a este equipo campeón olímpico?
-La verdad que no... uno lo sueña pero lo ve lejos, sobre todo porque está compuesto por jugadores grandes. Argentina hace unos años era un equipo irregular, podía ganar un gran partido, pero al otro día perdía. No terminaba nunca de asentarse y por ende era muy difícil proyectarse entre los de arriba.
Desde el 2014, con la medalla que obtuvieron en el Mundial, los Leones fueron protagonistas en todos los torneos que jugaron.
-¿Cuánto de Retegui creés que hay en esta medalla?
-Un 50%. Su personalidad, su manera de trabajo y su poder de convicción para el grupo generan un contagio especial. El "Chapa" es intenso y fanático. Además su temperamento no te deja aflojar, porque es muy exigente y uno siempre se entrena al 100%. Su personalidad no deja que te enfoques en otra cosa, que no sea tu progreso.
-¿Qué condiciones tiene esta camada de jugadores?
- Es una camada que viene trabajando desde hace mucho tiempo. Son unidos fuera de la cancha y son convencidos de lo que quieren. Además, son muy sacrificados y están dispuestos a todo.
- En Mendoza, ¿se busca asimilar el juego nacional?
- Partamos de la base de que no entendemos el hockey como global, sino como individual. Primero tenemos que lograr que en los clubes se entienda el hockey. Por ejemplo, en el juego internacional no se presiona, hay otros recursos. Estamos lejos en la forma en la que vemos al deporte. No tanto en lo físico. Tenemos que resolver puntos conceptuales y avanzar en estrategias. Otras provincias llegan a un mejor nivel que Mendoza porque trabajan diferente, no hay necesidad de ser notorios.. muchos equipos marcan la diferencia porque saben usar a esos jugadores con habilidades naturales, que no resaltan a simple vista.
-Todo esto, ¿es el puntapié para fomentar el hockey masculino en las provincias?
-Ojalá. A diferencia del boom de las Leonas, la rama masculina compite con varios deportes (rugby, fútbol, básquet), hay más alternativas. El crecimiento depende de otras cosas, como la organización a nivel federación, el incentivo a los jugadores, la prolijidad en las propuestas, etc. Además, ganen la cantidad de medallas que ganen, el hockey es un deporte caro y eso hay que tenerlo en cuenta. Este nuevo premio olímpico va a sumar, pero no se va a asimilar al boom de las mujeres, ojalá me equivoque. Puede ser un puntapié, pero debe ir acompañado de otras cosas. No creo que un solo hecho garantice un cambio profundo, faltan muchos años de difusión.
- ¿Dónde fallan los dirigentes?
- Se necesita un incentivo. Cuando uno es chiquito quiere ver su triunfo materializado en una medalla o algún tipo de reconocimiento. Cada vez se hace menos, hay mucho tiempo entre partido y partido. El nene tiene que ver ese trabajo de los adultos.