Hace años que las Leonas causan furor en las jugadoras de hockey, sobre todo en las más pequeñas. Vestir una camiseta albiceleste en un entrenamiento es la proyección al deseo más real de defender algún día esos colores.
Los clubes se llenan de curiosas jóvenes que comienzan a formar los llamados "semilleros" para que el hockey femenino crezca y se mantenga cubierto por años.
Sin embargo, como antirreflejo de lo que acontece con el hockey femenino, se encuentra el hockey de caballeros, que muchas veces no tiene las miradas o el interés que merece.
De a poco el Seleccionado Nacional masculino comienza a brindar ese juego que Argentina merece. Ese juego que lo deja crecer y que, torneo tras torneo, lo va instalando entre los mejores del mundo.
Es por eso que las miradas se desviaron en estos Juegos Olímpicos. Las Leonas y su eliminación en cuartos de final llevaron a que el mundo sea testigo de la progresión del conjunto de Carlos Retegui de cara a la final del certamen que se disputa en Brasil.
Inmediatamente esa hazaña se hizo eco en las redes sociales, jugadores y fanáticos del hockey masculino hicieron el mismo pedido a una sola voz: "que esta alegría se traslade a los clubes de Mendoza y se llenen de chicos".
Ojalá que el deseo se haga realidad. Que gracias a estos Leones históricos los clubes se colmen de jugadores y que los "semilleros de caballeros" comiencen a dar sus frutos y hagan perdurar el deporte por años, al igual que en damas.
Ojalá que las instituciones provinciales miren a la rama masculina y le den la trascendencia que merecen, porque realmente lo necesitan para seguir creciendo y progresando a nivel local, nacional e internacional.
Por eso y mucho más, ¡vamos Leones!