Raonic eliminó a Federer y es finalista en Wimbledon

El canadiense superó al suizo en cinco sets 6-3, 6-7, 4-6, 7-5 y 6-3 y se convirtió en el primer finalista del Grand Slam inglés.

Foto: Wimbledon
Foto: Wimbledon

 

El suizo Roger Federer quedó en las puertas de su undécima final del torneo de Wimbledon al caer hoy por 6-3, 6-7 (3-7), 4-6, 7-5 y 6-3 ante el canadiense Milos Raonic, que jugará su primera definición de un torneo de Grand Slam.

En una lucha de 3:25 horas, Federer dejó pasar una ventaja de dos sets a uno y, con algunos inconvenientes en su rodilla, de la que fue operada recientemente, terminó cediendo en el final ante un valiente Raonic, que definirá el título ante el ganador de la segunda semifinal entre el británico Andy Murray y el checo Tomas Berdych, que se miden a continuación.

Tras perder un cuarto set que tenía listo para jugar el tie-break, el suizo, de próximos 35 años, se desinfló físicamente. Solicitó la asistencia del "trainer" al comienzo del quinto parcial y, en el cuarto juego se dejó caer en la hierba por un inconveniente en su rodilla. Con un quiebre clave de ventaja, Raonic remató la faena para privar al ex número uno de una nueva final en la "Catedral".

"He ganado uno de los mejores partidos en mi carrera. Es una gran sensación poder jugar mi primera final de Grand Slam", dijo Raonic, nacido en Montenegro, que se convirtió en el primer canadiense entre los hombres en alcanzar una final de un torneo grande.

En gran parte, el partido fue una sucesión de silencios y bombazos. Aces, puntos cortos y de nuevo otro servicio ganador, ayudados por un día seco y templado, que agilizó la superficie. La "Catedral" se volcó, previsiblemente, en favor de Federer, al que no le alcanzó el apoyo del sueco Bjorn Borg, ganador cinco veces aquí, y el ex entrenador del Manchester United Sir Alex Ferguson, en el palco real.

Federer, que no había cometido ninguna doble falta en su larga batalla ante el croata Marin Cilic y sólo acumulaba dos en cinco partidos en el torneo, falló su segundo saque en el cuarto juego para ceder su servicio. Ante un sacador como Raonic, fue suficiente en el primer parcial. El canadiense sirvió aun con más soltura luego del quiebre y se adelantó 6-3.

Luego, el suizo consiguió llevar el partido adonde más cómodo le sienta, la zona de definición. Al sacar primero, siempre estuvo al frente y, pese a dejar pasar cuatro bolas de ser cuando el canadiense sirvió 4-5, tomó la primera que tuvo en el tie-break y emparejó el partido. Raonic también colaboró con dos doble faltas en momentos cruciales.

Esos vaivenes con su servicio lo volvieron a complicar a Raonic en el tercero. Una nueva doble falta -la séptima-, en el 3-3 le dio a Federer la ocasión de quebrar por primera vez en el partido.

Verse en el marcador dos sets a uno al frente ya no le hacía pensar en un nuevo quinto set: listo a rematar el juego, el ex número uno salió decidido a sellar su pase, pero desperdició increíblemente tres bolas para ir al tie-break cuando servía 5-6 con dos sorpresivas doble faltas, que Raonic le hizo pagar con un revés paralelo para ir al quinto set y comenzar sirviendo.

Una de las grandes incógnitas para Federer era cómo iba a reaccionar su físico -su espalda, principalmente, que lo ausentó de Roland Garros- tras la batalla de más de tres horas ante el croata Marin Cilic.

Pasadas las tres horas de partido, fueron sus meniscos operados los que hicieron saltar la alarma. Federer solicitó la ayuda del preparador físico en el inicio del decisivo set y luego tuvo una caída inédita al servir 1-2 y 40-40. La rodilla cedió y se quedó unos segundos en el césped. Luego lo asistió brevemente el "trainer", pero su movilidad ya no era la misma.

Raonic se quedó con el servicio del suizo una vez más y luego selló el partido para quitarle el protagonismo a Federer, que jamás había perdido una semifinal en el All England.

Ahora es el turno del ídolo local, Murray, de darle al público un sonrisa. Ante Berdych, el británico busca su primera final de Grand Slam en tres años. Sin el serbio Novak Djokovic, que le ganó cinco finales de torneos grandes, y sin Federer, Murray está ante su gran oportunidad.